El BCRA habilita el débito de cuotas impagas en cuentas bancarias y billeteras virtuales

La normativa exige el consentimiento previo del cliente, limita la cuota al 30% del ingreso y fija hasta tres intentos de débito.

debito

Desde este lunes rige en Argentina el Cobro con Transferencia (CCT), la herramienta del Banco Central para que bancos y billeteras virtuales cobren cuotas de préstamos digitales de forma automática. La medida busca ordenar la cobranza en un contexto de suba de la morosidad, aunque llega con reparos del sistema financiero. El mecanismo alcanza únicamente a los créditos nuevos y requiere autorización previa del cliente.

Un mecanismo pensado contra la morosidad

Desde hoy, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) pone en marcha el Cobro con Transferencia (CCT). La herramienta permite que bancos y Proveedores No Financieros de Crédito (PFNC) debiten de forma automática las cuotas pendientes de los préstamos digitales.

La normativa que le dio origen se publicó en marzo. Por eso, bancos y fintech ya debían contar con los sistemas técnicos necesarios para operar el nuevo esquema. El organismo definió al CCT como «una solución moderna y superadora, con un enfoque riguroso en la prevención del fraude».

Además, el sistema solo aplica a los créditos otorgados a partir de ahora. Los préstamos vigentes quedan fuera del nuevo mecanismo.

Cómo funciona el débito de las cuotas

El cliente debe dar su consentimiento previo a la entidad que le otorgó el crédito antes de que se habiliten los débitos. Sin ese permiso, el prestamista no puede cobrar de forma automática.

Las cuotas, por su parte, deben ser fijas e iguales durante toda la duración del préstamo. Tampoco pueden superar el 30% de los ingresos del tomador, un tope que el BCRA fijó para «evitar el sobreendeudamiento».

En la práctica, esto habilita a una entidad a cobrar la cuota en una cuenta de otro banco o billetera, siempre que ahí se haya depositado originalmente el crédito. Por ejemplo: si una persona pide un préstamo y pide que el dinero llegue a otra cuenta, el prestamista podrá debitar la cuota ahí en caso de atraso.

La normativa también pone límites a los intentos de cobro. El prestamista debe avisar al cliente con un día de anticipación y tiene hasta tres oportunidades para debitar: un intento inicial y dos reintentos, a las 48 y 96 horas. El consentimiento, a su vez, puede revocarse en cualquier momento, con baja inmediata.

Dudas sobre el alcance real de la herramienta

En el mercado persisten cuestionamientos sobre el impacto que tendrá el CCT. «Tiene poco alcance el tema, porque solo se pueden cobrar deudas en cuentas donde se depositan los créditos, así que la gran mayoría no lo va a usar, porque no van a querer depositar los créditos en una cuenta de otro», señaló una fuente consultada por Clarín.

Otro cuestionamiento apunta a los fondos habilitados para pagar las cuotas. La regulación excluye del débito a las cuentas remuneradas, los fondos comunes de inversión y las operaciones de dólar MEP.

Para las entidades, eso genera un «problema de diseño» y una diferencia entre los préstamos acreditados en cuentas bancarias y los que llegan a billeteras virtuales. «Por lo general, las CVU no tienen saldo porque esos fondos están en una cuenta comitente», explicó la misma fuente.

También hay dudas sobre la exigencia de cuotas «iguales». Según el sector, esa condición podría trabar la incorporación de intereses por atrasos en el pago.

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