El ministro de Economía, Luis Caputo, respaldó de manera contundente la reforma de la carta orgánica del Banco Central que Javier Milei presentó en cadena nacional y dio por sentada la reelección del Presidente en 2027.
El titular del Palacio de Hacienda descartó un cambio en el plan de superávit fiscal, rechazó que las elecciones vayan a generar dificultades en la economía y aseguró que la iniciativa para la autoridad monetaria busca frenar la emisión porque supone un «impuesto inflacionario», con un impacto pensado para los próximos 30 años.
Sobre los comicios del año que viene, el funcionario fue tajante respecto de la continuidad del proyecto político en el poder ejecutivo: «No tengo ni siquiera una mínima duda de que Milei va a ser reelecto en 2027, obviamente. No lo digo por sesgo. Obviamente, tengo más información que la gente. No coincido en nada con los consultores que dicen que el año que viene, por ser electoral… No va a pasar nada de lo que la gente cree». En esa misma línea, remarcó que el equilibrio fiscal requiere conocimiento y compromiso, sosteniendo que «por los próximos cinco años, la persona fundamental es el Presidente, no tiene reemplazo».
Al ser consultado en una entrevista televisiva sobre su continuidad en un eventual segundo período, Caputo le bajó el tono a su permanencia en la administración central y dijo: «La única persona importante es el Presidente, yo soy ministro, es irrelevante. Todos colaboramos con el Presidente. Lo único que me interesa es que al país le vaya bien. Es irrelevante si yo tengo que estar acá o no. Los ministros somos todos fusibles y ninguno es imprescindible». Además, negó rotundamente cualquier posibilidad de anotarse como candidato político para los próximos turnos electorales.
Si bien reconoció que «los años electorales son difíciles», señaló que están trabajando para garantizar un año diferente y remarcó que hoy existen cuatro o cinco sectores a los que les va muy bien y hacen que la Argentina sea previsible. En materia cambiaria, el titular de Hacienda contrapuso la situación actual con la gestión anterior y afirmó: «Hoy hay dólares. Antes si querías dólares, tenías que ir al mercado negro y pagarlo tres veces lo que valía en el mercado oficial. Parte del efecto de que haya sectores a los que les va bien, es que hay dólares para todos».
En ese sentido, el ministro profundizó sobre la solidez de las reservas y las facultades del mercado operativo comercial: «Hoy si querés ahorrar en dólares, podés. Si las empresas quieren repartir dividendos, pueden. Y los importadores pueden importar lo que quieran. Así todo, hoy hay exceso de dólares al punto que el Banco Central compra en promedio 100 millones de dólares por día».
Por último, se refirió a la situación de la mora en los bancos y confió en que irá cayendo porque las entidades están haciendo un esfuerzo para refinanciar a tasas más bajas y plazos más largos. Sin embargo, descartó de plano una intervención del Gobierno al explicar: «Si yo te ayudo a vos, por qué no lo voy ayudar a él. Es difícil, es un tema entre privados. Sí hablamos con los bancos para que refinancien en plazos más largos».
