La economía argentina se contrajo 0,6% en el segundo trimestre de 2026 respecto de los primeros tres meses del año, según el informe difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El resultado marcó un retroceso frente al crecimiento del 0,7% registrado en el primer trimestre, aunque el Producto Bruto Interno (PBI) mantuvo una variación positiva del 2% en la comparación interanual.
Con este desempeño, la actividad acumuló un crecimiento del 2,2% durante el primer semestre, mientras que la tendencia-ciclo avanzó 0,8%.
El deterioro trimestral estuvo vinculado principalmente con la evolución de la demanda interna. El consumo privado cayó 2,4%, el consumo público disminuyó 2,3% y la formación bruta de capital fijo, indicador de la inversión, retrocedió 0,8%. En sentido contrario, las exportaciones aumentaron 2,5% y las importaciones descendieron 3,5% frente al período enero-marzo.
La inversión, el componente más afectado
En la comparación con el segundo trimestre de 2025, la inversión registró una caída del 11,1%, la mayor entre los componentes de la demanda.
El retroceso estuvo concentrado en los bienes durables de producción. La inversión en maquinaria y equipo disminuyó 15,2%, mientras que la destinada a equipos de transporte cayó 22,1%. En tanto, las construcciones registraron una baja de 0,1% y otras construcciones retrocedieron 8,2%.
El comportamiento también fue negativo tanto en los componentes nacionales como importados. La maquinaria y el equipo de origen nacional cayeron 15,5%, frente al 15% de los importados. En los equipos de transporte, las bajas fueron del 20,4% y 24,9%, respectivamente.
El consumo privado, pese a la caída trimestral, mostró un crecimiento interanual del 0,4%. El consumo público, en cambio, disminuyó 4,1% frente al mismo período del año anterior.
Pesca y minería lideraron los avances
El desempeño sectorial fue dispar. La pesca encabezó el crecimiento interanual, con una suba del 44,7%, seguida por la explotación de minas y canteras, que avanzó 16,4%. La agricultura, ganadería, caza y silvicultura registró un incremento del 6,9%.
También mostraron resultados positivos la electricidad, el gas y el agua (5%), la intermediación financiera (4,8%) y las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (0,7%).
Por su parte, hoteles y restaurantes, junto con transporte y comunicaciones, crecieron 1,6%. La construcción avanzó 0,2%, mientras que el comercio mayorista, minorista y las reparaciones se mantuvieron prácticamente estancados, con una variación interanual cercana a cero.
Industria y sector público, en retroceso
Entre las actividades que presentaron bajas se destacó la industria manufacturera, con una contracción interanual del 2,1%. La administración pública y defensa, junto con los planes de seguridad social de afiliación obligatoria, disminuyó 1,4%.
Asimismo, otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales retrocedieron 0,9%. En contraste, los servicios sociales y de salud crecieron 0,5%, la enseñanza 0,1% y los hogares privados con servicio doméstico 0,9%.
El resultado del segundo trimestre refleja una economía con una evolución desigual: mientras las exportaciones y algunas actividades primarias sostuvieron el crecimiento interanual, la inversión, el consumo trimestral y parte de la producción industrial mostraron señales de debilitamiento.
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