Un histórico frigorífico pampeano despidió a casi 200 trabajadores

La firma redujo casi por completo su actividad y arrastra pasivos por más de $30.000 millones.

Frigorífico

Los despidos alcanzaron plantas de General Pico, Trenel y Arata.

Un emblemático frigorífico de La Pampa despidió a más de 190 trabajadores en medio de una profunda crisis productiva y financiera. Se trata de Frigorífico Pico, que opera en las localidades de General Pico, Trenel y Arata, y que semanas atrás había suspendido a la totalidad de su plantel.

Según información confirmada por medios locales, las desvinculaciones alcanzaron a 156 empleados en General Pico, cerca de 30 en Trenel y ocho en Arata. Las notificaciones fueron enviadas mediante telegramas a los domicilios de los trabajadores.

Parálisis productiva

La empresa atraviesa una situación crítica, marcada por una paralización casi total de la actividad. En menos de un mes, la faena diaria cayó de 600 vacunos a apenas 50 cabezas, un desplome que impactó no solo en el personal directo, sino también en productores, transportistas y comercios de la región.

Desde la compañía argumentaron que los despidos responden a un “cúmulo de factores”, entre ellos la caída de las exportaciones, el aumento de los costos internos, el retiro de subsidios energéticos y el impacto de la devaluación de diciembre de 2023.

Un mar de deudas

El frigorífico arrastra un pasivo superior a los $30.000 millones, según consta en registros oficiales. De acuerdo con la base de Deudores del Sistema Financiero del Banco Central de la República Argentina, mantiene compromisos por más de $20.000 millones, con el Banco de La Pampa como principal acreedor, seguido por Banco Santander, Banco Nación y BBVA.

A esto se suman más de mil cheques rechazados, por un monto que supera los $11.000 millones, lo que expone severos problemas de liquidez.

Marco legal y conflicto

Los despidos fueron encuadrados en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que habilita el pago del 50% de la indemnización cuando existe falta o disminución de trabajo debidamente comprobada. El caso podría judicializarse, según anticiparon fuentes gremiales.

En enero, la empresa había solicitado un procedimiento preventivo de crisis, que no fue homologado y venció a fin de mes. En esa instancia, reconoció no contar con fondos suficientes para afrontar el pago completo de salarios.

Contexto sectorial

La crisis se da en un escenario adverso para la industria cárnica. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), las exportaciones de carne vacuna cayeron 7,3% en volumen durante 2025, con una baja más pronunciada en los envíos a China.

Aunque el sector logró mejorar la facturación por precios internacionales más altos, ese efecto no alcanzó para compensar la caída de volúmenes en plantas con fuerte dependencia del mercado externo.

La empresa pertenece a la familia Lowenstein, ligada históricamente a la industria alimenticia nacional. Desde el entorno empresario aclararon que no existe vínculo comercial ni legal entre el frigorífico pampeano y la marca Paty, actualmente en manos del grupo brasileño Marfrig.

La inflación de enero fue del 2,9% y la interanual trepó al 32,4

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