La industria mejoró en junio, pero cerró el semestre con una caída de 2,2%

La producción subió 0,9% mensual y 2% interanual, pero no hay señales claras de recuperación.

La industria mejoró en junio, pero cerró el semestre con una caída de 2,2%

El sector textil acumuló una caída del 17,1% en el primer semestre.

La actividad industrial registró en junio su segunda mejora mensual consecutiva, aunque el resultado todavía no alcanza para hablar de una recuperación sostenida. La producción manufacturera aumentó 0,9% frente a mayo y 2% interanual, pero acumuló una caída de 2,2% durante el primer semestre.

Los datos surgen del Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). En la serie desestacionalizada, el nivel de producción de junio fue el segundo más alto de los últimos doce meses, solo por detrás del registro de marzo.

El desempeño industrial volvió a mostrar una marcada diferencia entre sectores. Alimentos y bebidas, la división con mayor incidencia en el indicador, avanzó 1,5% mensual y 6,1% interanual. También se destacó el bloque de refinación del petróleo, químicos, productos de caucho y plástico, con una mejora de 4,4% mensual y 7,1% interanual.

Dentro de este último grupo, la producción farmacéutica aumentó 15,6% interanual, debido a una mayor comercialización de medicamentos para el mercado interno y externo.

La industria todavía no logra consolidar el repunte

La mejora, sin embargo, estuvo concentrada en una parte de las ramas industriales. De acuerdo con un informe de LCG, nueve de las 16 actividades relevadas mostraron aumentos respecto de mayo y el crecimiento general estuvo explicado principalmente por la industria química y la alimenticia.

En el acumulado del año, los sectores más afectados fueron textil e indumentaria, con una caída de 17,1%, y la industria automotriz, que retrocedió 10,7%. También tuvo un desempeño negativo la fabricación de maquinaria y equipo, que incluye maquinaria agrícola y electrodomésticos.

Para Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics, el escenario se acerca más al estancamiento que a una recuperación sostenida. Entre los factores que limitan la actividad señaló el enfriamiento del crédito, el bajo nivel de inversión y la falta de una recomposición salarial.

Leila García Kerman, economista de Econviews, coincidió en que todavía no puede hablarse de una recuperación concreta y remarcó la disparidad entre las distintas ramas. Como una de las primeras señales negativas de julio, mencionó la caída mensual de 10,5% en la producción automotriz.

En tanto, LCG anticipó que la actividad industrial mantendrá una dinámica débil y proyectó para el conjunto de 2026 una variación nula o incluso una caída marginal.

A este escenario se suma el desempeño del comercio exterior automotor. Las importaciones del sector, incluidos los insumos, desde Brasil cayeron casi 37% interanual en julio, en un contexto de bajo crecimiento de la actividad y mayor apertura hacia mercados externos al Mercosur, especialmente China.

La construcción también perdió impulso

La construcción mostró una dinámica similar de avances y retrocesos. En junio, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) cayó 4,1% respecto de mayo, en lo que fue su cuarta baja mensual del primer semestre.

A pesar de este retroceso, el sector mantiene números positivos en las comparaciones interanuales. La actividad creció 4% frente a junio de 2025 y acumuló una mejora de 2,8% en los primeros seis meses del año, según el INDEC.

El comportamiento de los insumos fue heterogéneo. Entre las principales subas interanuales se ubicaron el rubro que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio, con un aumento de 30,8%; los artículos sanitarios de cerámica, con 10,7%; las placas de yeso, con 10,5%; y los ladrillos huecos, con 7,1%.

En cambio, el consumo de asfalto cayó 17,1% y los mosaicos graníticos y calcáreos retrocedieron 13,6%. También disminuyeron las ventas de pinturas, hormigón elaborado y cemento portland.

El mercado laboral muestra una recuperación más moderada. En mayo, los puestos de trabajo registrados en la construcción aumentaron apenas 0,8% interanual, hasta 377.438 trabajadores. La superficie autorizada para construir, por su parte, cayó 6,1% interanual, aunque todavía acumula una suba de 4,5% en los primeros cinco meses.

Las expectativas empresarias tampoco anticipan un fuerte rebote. Entre las compañías dedicadas principalmente a obras privadas, el 71,1% espera estabilidad entre julio y septiembre, mientras que 16,8% prevé una caída y solo 12,1% espera una mejora.

En la obra pública, el 52,8% proyecta estabilidad, el 29,2% anticipa una disminución y el 18% espera un aumento. Entre los principales obstáculos aparecen la desaceleración de la economía y los elevados costos de construcción, mientras que las empresas reclaman principalmente una menor carga fiscal y mayor disponibilidad de crédito.

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