El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la inflación de enero de 2026 fue de 2,9%, con una variación interanual de 32,4%. El dato se conoció en medio de la polémica por la salida de Marco Lavagna, exdirector del organismo, y la decisión oficial de postergar la nueva fórmula del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La variación mensual mostró una leve aceleración de 0,1 puntos porcentuales respecto de diciembre, mientras el Gobierno anticipó que la actualización metodológica se aplicaría recién cuando se consolide la desaceleración de precios.
Rubros que impulsaron la suba
La división con mayor incremento fue Alimentos y bebidas no alcohólicas (4,7%), seguida por Restaurantes y hoteles (4,1%). En contraste, las menores variaciones se registraron en Educación (0,6%) y Prendas de vestir y calzado (-0,5%).
Según el informe oficial, los precios estacionales lideraron los aumentos (5,7%), seguidos por la inflación núcleo (2,6%) y los precios regulados (2,4%). La suba de alimentos estuvo impulsada principalmente por carnes, verduras, tubérculos y legumbres, con fuerte impacto en el gasto de los hogares de menores ingresos.
El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que el cambio metodológico se aplicará cuando finalice el proceso de desinflación. “El cambio debía realizarse una vez terminado el proceso”, afirmó.
Además, aseguró que el proceso de desinflación continuará y afirmó que el índice “va a converger a niveles internacionales”. El funcionario sostuvo que la dinámica de precios responde a un reacomodamiento de precios relativos y destacó que el programa económico se apoya en el equilibrio fiscal, el control monetario y la recapitalización del Banco Central.
Debate por la metodología del IPC
Economistas coincidieron en que la nueva canasta —basada en consumos 2017/2018— otorgaría mayor peso a los servicios, lo que podría arrojar un índice superior. Florencia Iragui, economista de la consultora LCG, advirtió que si los servicios continúan subiendo por encima de los bienes, el nuevo índice podría dificultar la baja inflacionaria.
En 2025, la inflación de servicios fue de 43,1%, frente a 26,5% en bienes.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central de la República Argentina (BCRA) proyecta una inflación de 2,1% en febrero y 2,2% en marzo, con tendencia descendente hacia mitad de año. Analistas privados coincidieron en que el proceso de desinflación continúa, pero a un ritmo más lento de lo esperado.
La cifra confirma el lento proceso de suba del costo de vida, respecto a los meses precedentes. Y también vuelve más difícil que se logre la meta planteada por el gobierno nacional en el Presupuesto 2026, estimada en el 10,5 por ciento anual. Con la cifra conocida hoy, es casi imposible que la inflación del actual mes perfore el dos por ciento, por lo que en solo dos meses se acumularía prácticamente la mitad del objetivo del ministerio de Economía para todo un año.
Impacto en jubilaciones y asignaciones
El dato impactará directamente en las prestaciones de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), que ajusta haberes mensualmente según la inflación. En marzo, la jubilación mínima será de $369.560,34, y podría alcanzar $441.572,40 con bono.
También subirán la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y otras prestaciones, consolidando el esquema de movilidad mensual establecido por el Decreto 274/2024 firmado por el presidente Javier Milei.
En Córdoba, los precios crecieron un 2,4 por ciento en enero
