La inflación de octubre habría rondado el 2% y los alimentos siguen presionando los precios

Las consultoras privadas estiman que el índice de precios al consumidor se ubicó entre el 1,8% y el 2%, en línea con el registro de septiembre. Las subas en alimentos, transporte y algunos servicios regulados dificultan una desaceleración más pronunciada.

La inflación de octubre habría rondado el 2% y los alimentos siguen presionando los precios

Las consultoras privadas estiman que la inflación de octubre se ubicó entre el 1,8% y el 2%, impulsada principalmente por los aumentos en alimentos, transporte y servicios regulados. El índice mantendría así niveles similares a los de septiembre.

La inflación de octubre habría registrado una variación de entre el 1,8% y el 2%, de acuerdo con las estimaciones de distintas consultoras económicas. De confirmarse estas proyecciones, el índice de precios al consumidor (IPC) se mantendría en niveles similares a los de septiembre, cuando alcanzó el 1,9%, luego del 1,7% registrado en agosto.

Los relevamientos privados coinciden en que la inflación continúa encontrando dificultades para ubicarse por debajo del 2% mensual. Entre los principales factores que explican esta tendencia aparecen los aumentos de alimentos y bebidas, los servicios regulados y determinados precios estacionales.

Una de las proyecciones más extendidas es la de Equilibra, que calculó una suba del 1,8% para octubre. Según explicó Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico de la firma, los precios estacionales encabezaron los incrementos por segundo mes consecutivo, con un avance del 2,7%. Dentro de ese grupo se destacaron las verduras, que registraron un aumento del 5,4%.

Los precios regulados también avanzaron un 1,8%, aunque el transporte público mostró una variación superior, del 3,3%. En contraste, la carne prácticamente no presentó cambios, con una suba de apenas el 0,1%.

En la misma línea, la Fundación Libertad y Progreso estimó que la inflación de octubre fue del 1,8%. Con ese resultado, el incremento acumulado durante los primeros diez meses de 2026 llegaría al 25,9%, mientras que la variación interanual alcanzaría el 32,7%.

El informe señaló que Alimentos y bebidas no alcohólicas volvió a ser el rubro de mayor incidencia, con un aumento del 2,1%, por encima del 2% de septiembre. En cambio, Vivienda mostró una desaceleración significativa: pasó de subir un 3,1% en septiembre a un 1,1% en octubre, principalmente por la ausencia de nuevos ajustes tarifarios de magnitud.

Otros sectores, sin embargo, aceleraron sus incrementos. Transporte pasó del 1,5% al 2,7%, impulsado por las subas de combustibles de fines de septiembre, mientras que Medicina registró un avance del 3%, frente al 2,4% del mes anterior.

Desde la Fundación Libertad y Progreso señalaron que la moderación del índice respondió principalmente a la falta de aumentos tarifarios importantes, más que a una reducción generalizada de los precios. Para noviembre, la entidad identificó una menor presión de los alimentos, aunque advirtió que los incrementos en Vivienda podrían volver a influir sobre el indicador.

Las proyecciones de las consultoras

LCG también calculó que el IPC de octubre se ubicó en torno al 1,8%. Su director ejecutivo, Javier Okseniuk, indicó que los aumentos fueron relativamente homogéneos entre los distintos rubros, aunque restaurantes y salud presentaron variaciones superiores al promedio. En tanto, los alimentos desaceleraron, pero mantuvieron incrementos por encima del 2,5%.

Econviews, por su parte, proyectó un resultado similar al de septiembre. Su economista Alejandro Giacoia explicó que el relevamiento de alimentos y bebidas arrojó una suba del 2,3% durante octubre y anticipó que la inflación podría mantenerse en niveles cercanos a los actuales durante los últimos meses del año.

EcoGo también ubicó su estimación preliminar en el 1,8%, aunque advirtió que el resultado podría corregirse entre una y dos décimas al alza por los cambios en el régimen de subsidios al gas para las denominadas zonas frías, implementados desde el 13 de octubre. Según Sebastián Menescaldi, director de la consultora, la modificación implicó una reducción importante de los beneficios para determinados hogares, principalmente del interior bonaerense.

La firma prevé que la inflación mensual se mantenga entre el 1,5% y el 2% durante los próximos meses. Además, proyecta que 2026 finalizará con una variación acumulada cercana al 30,6%.

Alimentos, combustibles y estacionales, entre los factores de presión

Desde C&T Asesores Económicos también estimaron que octubre habría cerrado con una inflación parecida a la del mes anterior, aunque no descartaron una leve aceleración. Su director, Camilo Tiscornia, señaló que las subas de frutas y verduras, los precios vinculados al turismo y los incrementos salariales de los encargados de edificios incidieron sobre el resultado.

De acuerdo con su análisis, la inflación núcleo, que excluye los precios regulados y estacionales, habría permanecido relativamente estable, mientras que el índice general podría mostrar un avance algo mayor.

Entre las proyecciones más elevadas se encuentran las de Empiria y Analytica, que calcularon una inflación del 2% para octubre. Desde Analytica atribuyeron buena parte de la presión a los alimentos, con un incremento del 2,5%, especialmente en verduras, frutas, pan y cereales.

Empiria, en tanto, puso el foco en los precios regulados y en el encarecimiento internacional del petróleo, que podría trasladarse a los combustibles y al transporte.

Qué se espera para el cierre de 2026

Las consultoras no anticipan una caída pronunciada de la inflación durante los últimos dos meses del año. Si bien noviembre suele presentar una menor presión sobre los precios, diciembre podría mostrar nuevos incrementos asociados al turismo y al consumo estacional.

También será determinante la evolución del petróleo y de la carne, dos componentes que podrían sumar presión al índice general.

En cuanto al cierre anual, las proyecciones privadas se ubican alrededor del 30%, aunque existen diferencias entre las estimaciones. EcoGo calcula un 30,6%, mientras que C&T espera una cifra cercana al 30%. Empiria, por su parte, considera que la variación de 2026 podría ser similar o ligeramente inferior a la de 2025.

De esta manera, las estimaciones preliminares muestran que, pese a cierta estabilidad en el índice general, la inflación todavía enfrenta obstáculos para consolidar una desaceleración. La evolución de los alimentos, las tarifas y los combustibles será clave para determinar el comportamiento de los precios en el tramo final del año.

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