La Justicia declaró la quiebra de la cooperativa láctea SanCor Cooperativas Unidas Limitada luego de que la propia firma solicitara esa medida al reconocer la imposibilidad de afrontar sus compromisos financieros. La resolución fue emitida por el juez Marcelo Gelcich, titular del Juzgado Civil y Comercial de 4ª Nominación de la ciudad de Rafaela.
La empresa arrastra una deuda estimada en unos 120 millones de dólares y mantiene obligaciones pendientes con más de 1.500 acreedores. El pedido de quiebra se produjo luego de que la compañía reconociera que no podía sostener un plan de pagos que permitiera ordenar su situación financiera.
Desde febrero de 2025, SanCor Cooperativas Unidas Limitada se encontraba bajo concurso preventivo, una herramienta judicial pensada para reestructurar pasivos y evitar el colapso definitivo. Sin embargo, el proceso no logró revertir la crisis y terminó agravando el escenario económico.
En el fallo, el magistrado señaló que se trató de una “quiebra indirecta” producto del fracaso anticipado del concurso preventivo. Según surge del expediente, la situación patrimonial de la firma empeoró durante ese período, con un incremento mensual del pasivo postconcursal cercano a los 3.000 millones de pesos.
La resolución judicial detalló además el peso de las obligaciones acumuladas. La cooperativa registra deudas salariales por aproximadamente 12.788 millones de pesos correspondientes al período entre mayo de 2025 y enero de 2026. A ello se suman compromisos fiscales y previsionales por más de 6.300 millones, aportes pendientes a obras sociales y sindicatos por unos 3.380 millones y deudas comerciales que superan los 13.300 millones de pesos.
Además de esas cifras, el expediente incluye obligaciones concursales superiores a los 86 millones de dólares, consolidando un cuadro de insolvencia que, según la Justicia, no presenta posibilidades reales de recuperación en el mediano plazo.
El juez consideró que la empresa ya no es económicamente viable y que la crisis financiera alcanzó un punto irreversible. No obstante, resolvió que la actividad productiva continúe de manera transitoria para evitar un impacto inmediato sobre los trabajadores y acreedores.
Actualmente, la firma emplea a cerca de 914 trabajadores en relación de dependencia, motivo por el cual se autorizó una continuidad operativa temporal mientras se desarrolla el proceso de liquidación. La decisión también busca preservar el valor de los activos y minimizar perjuicios para proveedores y acreedores laborales.
Como parte del procedimiento, los bienes de SanCor Cooperativas Unidas Limitada quedaron bajo control de síndicos judiciales, quienes deberán conservarlos hasta su futura venta. El fallo anticipa que se convocará a potenciales compradores mediante licitación pública, permitiendo la adquisición de plantas industriales de manera conjunta o por separado.
Durante esta etapa, las autoridades actuales de la cooperativa, encabezadas por Oscar Sapino, deberán colaborar con la sindicatura para garantizar el desarrollo ordenado del proceso judicial.
La caída de SanCor Cooperativas Unidas Limitada marca un nuevo capítulo en la prolongada crisis de una de las empresas emblemáticas de la industria láctea argentina, cuya historia estuvo ligada durante décadas al cooperativismo y a la producción agroindustrial del país.
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