La Unión Europea decidió avanzar con la aplicación provisoria del acuerdo comercial con el Mercosur a partir del 1 de mayo. El anuncio fue realizado este lunes por la Comisión Europea, en un contexto en el que aún permanece abierto un frente judicial dentro del propio bloque sobre la legalidad del tratado. Pese a ello, Bruselas optó por destrabar parcialmente la implementación tras años de negociaciones y demoras.
La medida permitirá poner en marcha de forma anticipada algunos aspectos del acuerdo, entre ellos la reducción inmediata de determinados aranceles, lo que podría comenzar a modificar los flujos comerciales incluso antes de su aprobación definitiva.
La decisión llega luego de que el Parlamento Europeo solicitara en enero una revisión judicial del tratado. Dado que el fallo de la Corte de Justicia de la Unión Europea podría demorar más de un año, las autoridades comunitarias resolvieron avanzar con una implementación temporal.
Según se informó, la aplicación provisoria regirá para los países del Mercosur que hayan completado sus procesos de ratificación y lo hayan notificado formalmente antes de fin de marzo. Argentina, Brasil y Uruguay ya cumplieron con este requisito, mientras que Paraguay lo haría en breve.
En términos económicos, el acuerdo abre oportunidades para ambas partes. Desde Europa, se busca ampliar exportaciones de automóviles, maquinaria y bebidas hacia Sudamérica. Para el Mercosur, en tanto, implica mejorar el acceso al mercado europeo para productos como carne bovina, aves, azúcar, arroz, miel y soja.
Sin embargo, el avance no está exento de tensiones. El acuerdo enfrenta resistencias en países como Francia, donde el sector agrícola teme la competencia de productos importados. En contraste, gobiernos como los de Alemania y España respaldan la iniciativa como una herramienta estratégica en el escenario global.
