La industria metalúrgica en Córdoba atraviesa un período de fuerte retracción, con una combinación de menor actividad, capacidad ociosa y cambios en las cadenas de abastecimiento que empieza a modificar el esquema productivo local. Una medición propia de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba (CIMCC) registró una caída del 8,2% en el universo metalmecánico provincial durante el primer semestre de 2026, en comparación con igual período de 2025.
El dato surge de indicadores construidos por la entidad a partir de registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) y del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Se trata de una medición diferente a la que realiza la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), que relevó una caída interanual del 7,8% en Córdoba durante agosto.
A la menor producción se suma otro indicador que refleja la magnitud del freno: la CIMCC estima que las plantas industriales de Córdoba están utilizando actualmente alrededor del 40% de su capacidad instalada, lo que deja un 60% de capacidad ociosa.
Las previsiones de facturación acompañan esa tendencia. De acuerdo con la cámara, mantienen una caída sostenida desde el segundo semestre de 2025, en línea con un escenario en el que las empresas enfrentan dificultades para recuperar niveles de actividad.
La industria metalúrgica profundizó su caída y Córdoba retrocedió 7,8% en agosto
Un cambio en la matriz productiva
Más allá de la caída de los indicadores, desde la CIMCC señalan que uno de los principales cambios que atraviesa actualmente la industria tiene que ver con la composición de la producción. El ingreso de bienes importados no representa necesariamente un problema cuando se trata de insumos que la industria necesita para fabricar localmente. La preocupación aparece cuando esos productos pasan a reemplazar componentes que antes eran fabricados o adquiridos dentro de la cadena industrial cordobesa.
En díalogo con Hoy Día Córdoba, Marco Malagnini, vicepresidente segundo de la comisión directiva de la CIMCC, explicó que “hay importaciones necesarias para la producción, pero el problema actual es el cambio de la matriz productiva. Muchas importaciones vienen a sustituir la producción local, debido principalmente a los costos de fabricación”.
El planteo introduce una de las principales discusiones que atraviesan actualmente al sector: no se trata solamente de cuánto se produce, sino también de qué proporción de esa producción continúa realizándose dentro de las cadenas locales.
En Córdoba, ese proceso adquiere especial relevancia por el peso de la industria automotriz, autopartista y de maquinaria agrícola. Son sectores con una extensa red de proveedores y componentes, por lo que una modificación en las decisiones de abastecimiento de las grandes empresas puede trasladarse al resto de la cadena.
Autopartes y maquinaria agrícola, entre los sectores afectados
El autopartismo es uno de los segmentos que concentra la preocupación de la cámara. La menor producción de las terminales radicadas en Córdoba impacta directamente sobre sus proveedores, mientras que los nuevos proyectos productivos todavía presentan un bajo nivel de integración local.
“El autopartismo cordobés está sufriendo por la caída de la producción local de las terminales presentes en Córdoba. Si bien hay proyectos para el segundo semestre de 2027, estos tienen en una primera etapa muy poco contenido local”, señaló Malagnini.
La misma dinámica, según explicó, se observa en la maquinaria agrícola. “En agro partes ocurre algo similar, ya que los mismos fabricantes de maquinaria optan por suplantar partes que antes compraban acá o producían ellos mismos por partes importadas”, afirmó.
En este escenario, la evolución de los proyectos automotrices que se encuentran en marcha aparece como uno de los factores a seguir. Malagnini mencionó particularmente los modelos Titano y Dakota, producidos en Córdoba, y señaló que actualmente cuentan con un «bajo contenido local» que, según sus previsiones, aumentará durante el próximo año.
“Los proyectos, como Titano y Dakota, están en producción con muy bajo contenido local aún, que se incrementará fuertemente el próximo año. Stellantis ya anunció la reducción a un turno de producción. Por su parte, Renault acaba de iniciar la producción de Niagara, pero con una reducción de producción para estos cuatro meses. IVECO mantiene una producción de aproximadamente 280 camiones por mes, con las caídas de actividades que estaban previstas”, detalló.
Stellantis reduce su producción de pick-ups a un turno en Córdoba
Una industria que busca recuperar competitividad
El escenario también abre una discusión sobre las condiciones necesarias para que las empresas locales puedan recuperar producción y sostener su participación dentro de las cadenas industriales.
Para la CIMCC, el problema no puede explicarse únicamente por el nivel de demanda. Malagnini plantea una mirada más amplia, vinculada con los costos que enfrentan las empresas y con las condiciones generales en las que producen.
“El escenario a futuro, con adelante un año electoral, es de gran incertidumbre”, sostuvo.
En ese marco, consideró que la recuperación requiere abordar distintos factores de manera simultánea. “La competitividad es sistémica: se necesita profundizar la modernización laboral, un pacto fiscal de los tres niveles de gobierno”, afirmó.
La cámara también considera relevantes para el sector la prórroga de la Ley de Autopartismo y la definición de los acuerdos ACE 14 y Flex, vinculados al comercio automotor entre Argentina y Brasil.
A esos factores, el dirigente sumó un elemento que suele quedar por fuera de las discusiones sobre costos industriales: la infraestructura. “No debemos olvidar que parte de la competitividad también es la infraestructura, hoy un problema bastante serio en nuestro país”, remarcó.
El desafío de recuperar actividad sin perder producción local
A nivel nacional, el último informe de Adimra mostró que la contracción metalúrgica no se limita a Córdoba. La actividad cayó 6,1% interanual en agosto y acumuló un retroceso del 5,6% en los primeros ocho meses del año, mientras que la utilización de la capacidad instalada se ubicó en 39,6%.
También se observaron retrocesos en ramas especialmente relevantes para Córdoba: bienes de capital (-11,1%), autopartes (-6,4%) y carrocerías, remolques y semirremolques (-6,6%).
En Córdoba, la medición de la CIMCC agrega otra dimensión al diagnóstico: una actividad que opera con una elevada proporción de capacidad sin utilizar y empresas que, además de enfrentar una menor demanda, observan cambios en el origen de los productos y componentes que abastecen a las principales cadenas industriales.
El desafío para los próximos meses no pasa únicamente por recuperar el volumen de producción perdido. También por determinar cuánto de esa recuperación podrá traducirse nuevamente en trabajo para las empresas y proveedores locales, en un escenario en el que las importaciones ganaron participación dentro de algunas cadenas productivas.
