Los mercados financieros internacionales atraviesan una jornada de fuerte volatilidad este lunes, con movimientos moderados al alza en activos considerados de resguardo como el oro, la plata y el bitcoin, en medio de la escalada militar en Medio Oriente tras las operaciones conjuntas de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El oro, tradicional refugio ante la incertidumbre, alcanzó un máximo de cuatro semanas al ubicarse en torno a los 5.392 dólares por onza, con un incremento cercano al 2% en las últimas 24 horas. Durante la sesión asiática incluso llegó a tocar los 5.419 dólares, impulsado por el temor a una interrupción en el suministro energético global si se produjera el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz.
La plata también mostró un avance, con una suba de 1,48% hasta ubicarse en torno a los 95,20 dólares por onza. Analistas explican este movimiento no solo por la tensión geopolítica, sino también por un déficit estructural de oferta física que presiona los precios hacia la barrera psicológica de los 100 dólares.
En tanto, el comportamiento del Bitcoin reflejó su doble rol dentro de los mercados. Tras una caída inicial hacia los 63.000 dólares, la criptomoneda se estabilizó cerca de los 66.000, con una leve variación positiva. Especialistas consideran que atraviesa una etapa de consolidación técnica, mientras los inversores evalúan si puede actuar como refugio o si seguirá la dinámica de activos de riesgo en caso de nuevas ventas masivas.
Desde Buenos Aires, operadores señalaron que el escenario global seguirá marcado por la cautela hasta que se clarifique la evolución del conflicto, que mantiene en alerta a los mercados por su impacto potencial en el comercio energético y la estabilidad económica mundial.
Así, mientras la tensión geopolítica sacude a los mercados, los inversores vuelven a mirar a los metales preciosos y las criptomonedas como alternativas de resguardo ante un panorama global incierto.
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