La situación de las pequeñas y medianas empresas atraviesa un momento de alta incertidumbre en todo el país. Con ventas minoristas pyme que acumulan una baja del 2,4% en los primeros ocho meses del año, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) volvió a encender las alarmas sobre el impacto combinado de la caída del consumo interno, el aumento de tarifas y la presión tributaria.
En diálogo con Hoy Día Córdoba, Salvador Femenia, vocero de CAME, ratificó el diagnóstico de la entidad y reclamó medidas más activas por parte del Gobierno nacional: “Evidentemente falta una política hacia el sector PyME”, definió al analizar el escenario económico.
Los factores que paralizan al mercado interno
Consultado sobre los elementos que más preocupan hoy al comerciante y al industrial pyme, Femenia remarcó que existen variables estructurales que no muestran señales de modificación en el corto plazo.
Entre los principales factores que retraen la actividad, el vocero enumeró “los ingresos con atrasos respecto de la inflación, el mayor impacto de las tarifas de servicios públicos, el endeudamiento, el costo del crédito y obviamente la presión tributaria en los tres niveles de gobierno”.
Según explican desde CAME, el ajuste de las tarifas de servicios por encima del ritmo inflacionario obliga a familias y comercios a volcar una porción mayor de sus ingresos al pago de servicios, reduciendo el margen disponible para el consumo de bienes. A su vez, aunque el e-commerce sigue en crecimiento, este representa cerca del 25% del comercio total y está lejos de compensar la caída registrada en los locales físicos.
Medidas concretas: embargos, moratoria y competitividad
Ante este panorama, desde la entidad representativa del sector consideran indispensable la implementación de herramientas directas que eviten el cierre de establecimientos y devuelvan liquidez a los productores.
A la hora de detallar las medidas prioritarias que requiere el sector, Femenia le adelantó a Hoy Día Córdoba tres reclamos puntuales: “La suspensión de embargos de la ARCA y Provincias, la reducción de multas y un plan de pagos para deudas tributarias en 48 cuotas y con tasa reducida”.
Asimismo, insistió en la necesidad de equilibrar las condiciones frente a la apertura de importaciones, donde los productos extranjeros ingresan compitiendo con bienes locales que soportan una pesada carga impositiva y costos estructurales aún no resueltos.
Preocupación por el sector metalúrgico
El impacto de la coyuntura nacional tiene su correlato directo en la provincia de Córdoba, donde el entramado industrial pyme siente con fuerza la retracción de la demanda.
Al ser consultado sobre las señales que llegan desde el ámbito local, el vocero de CAME fue categórico: “Hay mucha preocupación en el sector metalúrgico por la caída de demanda e importaciones. Claramente es el sector más afectado”.
Por último, sobre las perspectivas a futuro para sostener los negocios y mantener los puestos de trabajo, Femenia advirtió que el contexto actual desincentiva cualquier proyecto de expansión.
“Hoy las condiciones de mercado no generan un clima de inversión en el sector pyme. Obviamente la situación en general no hace prever crecimiento del empleo y genera muchas dificultades para mantener los negocios”, concluyó.
