Sturzenegger se reunió con Kristalina Georgieva mientras el Fondo audita el plan económico

El organismo revisa reservas, metas y el conflicto por el IPC.

Fondo

Federico Sturzenegger y Kristalina Georgieva analizaron el programa argentino en Arabia Saudita.

En medio de la segunda revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, se reunió en Arabia Saudita con Kristalina Georgieva, directora gerente del organismo, mientras una misión técnica audita en Buenos Aires el programa económico del Gobierno.

El encuentro coincidió con el desembarco del equipo liderado por Luis Cubeddu, jefe de misión del FMI para Argentina, y Bikas Joshi, economista del organismo, que evalúan el cumplimiento de metas fiscales, monetarias y de acumulación de reservas. Si la revisión se aprueba, el Fondo podría liberar un desembolso de US$1000 millones.

Sturzenegger y Georgieva

La reunión en AlUla se centró en la agenda del Consejo Asesor sobre Emprendimiento y Crecimiento del FMI y en la presentación del modelo de desregulación impulsado por el presidente Javier Milei como referencia internacional.

Tras el encuentro, Sturzenegger afirmó que las reformas estructurales argentinas son vistas como un «ejemplo para otros países», mientras que Georgieva calificó la reunión como «excelente», destacando la aplicación de las recomendaciones del Fondo en economías miembros.

El diálogo se produce mientras Milei ajusta su agenda internacional para participar en el Board of Peace en Washington, delegando presencia física en Estados Unidos en el propio Sturzenegger.

Auditoría en Buenos Aires

La misión técnica analiza el desempeño del programa diseñado por el ministro de Economía, Luis Caputo. En el frente fiscal, los números preliminares favorecen al Gobierno: el superávit primario alcanzó 1,4% del Producto Bruto Interno, superando la meta de 1,3%.

Sin embargo, el punto crítico sigue siendo la acumulación de reservas, objetivo que no se cumpliría y obligaría a solicitar un waiver o perdón técnico al organismo. El exdirector del FMI Claudio Loser anticipó que el debate incluirá reservas, bandas cambiarias e inflación, aunque descartó riesgos para la aprobación de la revisión.

La discusión también contempla compromisos pendientes, como la reducción de subsidios energéticos, la eliminación de fondos fiduciarios, el avance en privatizaciones y la integración del Sistema de Indicadores Sociales (SIS) con apoyo del Banco Mundial.

Durante 2026, Argentina debe afrontar vencimientos por más de US$3500 millones con el organismo, tras haber abonado recientemente US$830 millones.

En paralelo, el Gobierno proyecta que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) comprará cerca de US$1000 millones por mes durante 2026 para fortalecer reservas y evitar utilizarlas para pagar deuda.

Según el equipo económico, la autoridad monetaria ya habría adquirido más dólares de lo previsto, llegando a absorber alrededor del 15% del volumen del mercado cambiario, cuando el programa contemplaba cerca del 5%. La estrategia busca sostener la demanda de pesos y reforzar la estabilidad cambiaria.

El punto más sensible: el conflicto por el IPC

Uno de los ejes más delicados de la revisión es la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC), compromiso asumido con el FMI y aún incumplido.

El nuevo indicador comenzó a desarrollarse en 2017, continuó durante la gestión de Marco Lavagna, exdirector del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), y fue monitoreado por el propio organismo internacional. El Fondo advirtió en varias oportunidades que la actualización debía implementarse como parte de las buenas prácticas estadísticas internacionales.

El economista Brian Graf, especialista del FMI y autor del manual internacional sobre medición de inflación, recomendó formalmente la adopción de la nueva metodología en reuniones técnicas con el INDEC.

El Gobierno había comprometido su publicación a fines de 2025, pero la medida fue postergada y derivó en la salida de Lavagna y otros técnicos del organismo estadístico.

La tensión crece porque la actualización del índice fue considerada condición para nuevos desembolsos, mientras el Banco JP Morgan —responsable del cálculo del riesgo país— había sido informado sobre la nueva metodología como señal de normalización estadística.

En este contexto, el debate sobre la medición de la inflación se transformó en uno de los principales focos de fricción entre el FMI y el equipo económico, en una revisión clave para el financiamiento externo y la estabilidad del programa económico argentino.

Dudas en Wall Street por la salida de Lavagna

El diario estadounidense The Wall Street Journal advirtió que la salida de Marco Lavagna del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y la postergación del nuevo índice de inflación ponen a prueba la confianza de los inversores en el programa económico del presidente Javier Milei.

El medio sostuvo que la polémica revive temores por antecedentes de manipulación de estadísticas y destacó que el éxito de la “terapia de choque” depende de la baja sostenida de la inflación.

El informe también señaló que cualquier duda sobre los datos oficiales podría afectar mercados, inversiones y financiamiento externo.

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