La era digital ha traído muchas ventajas para la gestión de nuestra vida cotidiana. Entre ellas, destaca la posibilidad de acceso inmediato a la compra de bienes, la contratación de servicios y el pago de trámites. Hace no mucho tiempo, debíamos desplazarnos a las tiendas físicas para realizar cualquiera de estas acciones; hoy, todo se encuentra a un clic de distancia.
Con la cercanía de todo tipo de productos y servicios disponibles las 24 horas, las reglas del consumo han cambiado. Las plataformas de comercio electrónico se han convertido en vidrieras infinitas que ofrecen productos de lo más variados y que, además, no están sujetas a horarios de apertura y cierre.
A la par, crecen industrias como las del juego online, que aprovechan la disponibilidad constante para ofrecer promociones atractivas, como los bonos sin depósito, diseñados para atraer potenciales jugadores. Sin embargo, todo casino online con bono sin depósito eventualmente requiere realizar un depósito, por eso es importante leer sus términos y condiciones adjuntos.
La falta de atención a la letra pequeña que acompaña las promociones, no solo las del rubro del juego online, sino de cualquier tipo de oferta, puede traer disgustos e incluso afectar tu situación financiera. A continuación, te contamos cuáles son los 5 errores más comunes en el ámbito digital, para que puedas evitarlos y mantener un mejor control de tus finanzas.
1. Suscripciones fantasma
Las suscripciones fantasma son uno de los errores financieros más frecuentes en la actualidad. Esto se debe a que muchos servicios, especialmente dentro del rubro de entretenimiento (plataformas de streaming, apps de música o membresías digitales) ofrecen la posibilidad de contratarse mediante débito automático. Esta modalidad representa un plus de comodidad, pero también puede derivar en gastos innecesarios cuando los consumidores olvidan cancelar aquellos servicios que ya no utilizan.
El problema radica en que suele tratarse de servicios de bajo costo, pasan desapercibidos en la cuenta, llevando a que los usuarios se desentiendan de su pago. Sin embargo, la acumulación de varias suscripciones activas puede convertirse en un gasto fijo importante que afecte el balance de la cuenta. Es importante actualizar el estado de los servicios para mayor registro y control financiero.
2. Compras impulsivas
Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) más de medio millón de argentinos se sumaron a las compras online en 2024. Este dato resulta significativo, ya que evidencia el sostenido crecimiento del sector ecommerce y, al mismo tiempo, reaviva el debate en torno a las compras compulsivas; un fenómeno que se deja ver especialmente en eventos como el Black Friday o el Cyber Monday.
La posibilidad del acceso inmediato a los productos que ofrecen las grandes plataformas digitales, sumada al constante bombardeo publicitario, acelera el consumo enormemente. Estos factores potencian el impulso de compra, que hasta llegan a hacerse en horarios de madrugada, y reducen el tiempo para que los consumidores se pregunten si el producto responde a una necesidad real o a un deseo momentáneo.
3. Débitos automáticos sin control
A pesar de los nuevos métodos de pago digitales, la mayoría de los consumidores continúan eligiendo las tarjetas, siendo Visa y Mastercard las más utilizadas. Los usuarios las prefieren por diversos motivos, comenzando por su respaldo bancario que inspira mayor sensación de seguridad. Además, son las favoritas al momento de contratar servicios, ya que permiten configurar el débito automático.
La sustracción automática de dinero suele resultar muy cómoda, porque evita que los usuarios estén pendientes de los vencimientos. Sin embargo, la falta de control sobre los débitos automáticos puede generar severos desbalances en la cuenta. Es necesario estar pendiente de los aumentos, como también prestar atención a posibles cargos duplicados, especialmente cuando existen múltiples suscripciones activas.
4. Ignorar la seguridad digital
Otro error muy frecuente está relacionado con la seguridad, un aspecto fundamental en tiempos de ciberdelincuencia. Sucede muy a menudo que los usuarios se sienten atraídos por productos o servicios y se dirigen directamente al botón de compra sin haber verificado previamente la legitimidad del sitio web.
La falta de atención a detalles como la dirección URL (que debe finalizar con la letra S, en alusión a la seguridad), la identificación de tecnología SSL (Secure Socket Layer), entre otros recursos de ciberseguridad, puede derivar en estafas, robo de datos u otros fraudes financieros. Es importante tomarse el tiempo para comprobar la autenticidad de las plataformas, así como los mecanismos de seguridad que incorporan.
5. Falta de monitoreo y microgastos
Las compras en la esfera digital no se perciben de una manera tangible: los clics reemplazan la interacción física, las transacciones se realizan en segundos y el dinero en la cuenta se mueve casi de manera automática, sobre todo con la expansión de los nuevos métodos de pago digitales.
Este formato de consumo facilita a que las compras se realicen más rápido y que cualquier producto disponible en internet pueda llegar a la puerta de nuestro domicilio en cuestión de horas. Dicha inmediatez provoca cierta desconexión con los gastos reales, los llamados microgastos gastos se acumulan sin que el usuario lo advierta y, si hay falta de monitoreo sobre la cuenta, pueden convertirse en una suma considerable.
