El 75% de las empresas argentinas ya sustituye tareas humanas con IA

La integración de agentes digitales redefine la productividad y el empleo local.

IA

Para 2029, la cifra treparía al 87% mientras el foco de los líderes vira de la baja de costos a la creación de valor.

El avance de la Inteligencia Artificial (IA) generativa ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en el eje de la reestructuración corporativa en Argentina. Según el quinto informe sobre las Transformaciones del Trabajo presentado por Insight 21, el think tank de la Universidad Siglo 21, el impacto de la automatización ya es transversal: el 75% de las organizaciones locales registra procesos de sustitución de tareas humanas por dispositivos inteligentes, una cifra que en 2025 alcanzaba apenas al 50% y que proyecta llegar al 87% para el año 2029.

De la eficiencia operativa a la visión sistémica

Un cambio fundamental en la mentalidad empresaria argentina es el «para qué» de la tecnología. Las empresas han dejado de buscar objetivos aislados como la baja de costos (que cayó al 9%) o la productividad por sí sola (21%). Hoy, el 45,4% de las organizaciones apuesta por un objetivo combinado: eficiencia operativa unida a la creación de valor agregado.

El estudio introduce el concepto de «economía agéntica», donde el 25% de las empresas ya está familiarizada con agentes autónomos que operan como «empleados digitales». Sin embargo, persiste una brecha de adopción: el 54% de las firmas nacionales aún se mantiene al margen de esta vanguardia, lo que marca una asimetría competitiva inminente.

Expectativas de empleo: ¿Desplazamiento o recreación?

A contramano de las visiones distópicas, el informe arroja un dato de optimismo: el 39,3% de las empresas proyecta que su plantilla crecerá. Para el Mgter. Andrés Pallaro, Director del Observatorio del Futuro de Insight 21, el futuro del trabajo «se diseña mediante el ejercicio de la inteligencia colectiva«, donde la IA no borra el empleo, sino que obliga a revalorizar las tareas humanas que aportan criterio y creatividad.

El factor crítico: El «silencio» corporativo

La mayor amenaza detectada no es técnica, sino de gestión humana. Un rotundo 64% de las compañías no cuenta con espacios de diálogo para sus colaboradores sobre la IA. Esta falta de comunicación directa alimenta un mapa emocional donde el temor y la confusión dominan.

No obstante, el estudio revela una oportunidad de oro para el liderazgo: en aquellas empresas que mantienen espacios regulares de conversación, el entusiasmo por la tecnología trepa al 48,5%. La conclusión es clara: la transición hacia la IA será exitosa solo si se trata como un imperativo de cultura organizacional y no como una simple actualización de software.

La Argentina del 2026 nos muestra una paradoja: las empresas están listas para integrar agentes autónomos, pero sus estructuras de comunicación interna siguen ancladas en el siglo pasado. El diferencial competitivo ya no será quién usa la mejor IA, sino quién logra que su equipo humano no se sienta desplazado por ella

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