La muerte del ayatolá Alí Jameneí y la instauración de un triunvirato transicional en Irán desataron un escenario de alta incertidumbre global con impacto inmediato en los mercados financieros y energéticos. En paralelo, los futuros de Wall Street abrieron este domingo 1 de marzo con caídas cercanas al 1%, en un clima de fuerte aversión al riesgo.
Según reportes internacionales, los futuros del Dow Jones Industrial Average retrocedían alrededor de 1,3%, con pérdidas próximas a los 500 puntos. En la misma línea, los contratos del S&P 500 y del Nasdaq-100 cedían cerca de 1%. La reacción anticipa un lunes de volatilidad en los mercados globales.
El petróleo, en el centro de la crisis
El foco principal de la tensión está en el Golfo Pérsico y en el Estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente 20% del suministro mundial de crudo. Irán posee cerca de 10% de las reservas globales y produce unos 3,3 millones de barriles diarios.
El crudo Brent se disparó más de 10% y se consolida en torno a US$ 80 por barril, frente a los US$ 72,48 del cierre del viernes. Analistas no descartan que el precio pueda escalar hasta US$ 100, lo que implicaría un salto superior a 37% y niveles comparables a los registrados en 2022 tras el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania. El récord histórico del Brent fue de US$ 146,08 en julio de 2008.
El cierre del Estrecho de Ormuz para embarcaciones, informado por medios iraníes, incrementó las alertas sobre eventuales problemas de abastecimiento y un nuevo shock inflacionario global.
Un hecho sin precedentes desde 1979
El analista político Claudio Fantini advirtió que el primer impacto de la crisis será financiero. “Primero que nada, a través de los mercados. En una economía globalizada, la posibilidad cierta de que haya una escalada en los precios internacionales del crudo es el primer impacto”, explicó en diálogo con Radio Rivadavia.
Fantini subrayó que la muerte de Jameneí constituye un hecho inédito desde la Revolución Islámica de 1979, cuando Ruhollah Jomeini derrocó al sha Mohammad Reza Pahlavi y fundó la República Islámica.
El poder quedó provisionalmente en manos de un triunvirato integrado por el presidente Masoud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial y el titular del Consejo de los Guardianes, mientras se define la futura conducción religiosa del régimen.
Riesgo de escalada y presión inflacionaria
El analista planteó que el comportamiento del barril dependerá de las señales que emita el nuevo esquema de poder iraní. “Si Irán muestra una capacidad de ataque no prevista, la situación puede ser inversa y el precio dispararse”, afirmó.
En caso de persistir la tensión, el impacto podría trasladarse a la inflación global, encareciendo combustibles y afectando toda la cadena productiva. En ese contexto, los países productores nucleados en la OPEC+ evalúan acelerar la oferta de crudo para evitar una escalada abrupta de precios.
El oro, activo tradicional de refugio, también registra subas en la apertura nocturna, confirmando el movimiento de capitales hacia posiciones defensivas. La evolución del conflicto en Medio Oriente será determinante para la apertura formal de los mercados este lunes y para la estabilidad del sistema energético mundial.
