Viaje a un concierto de Charly desde la voz de An Espil y el piano de Secches

Una travesía de piano y voz que deconstruye el universo de García para devolverlo en su estado más puro y conmovedor. El encuentro será este viernes en el Quality Teatro.

Viaje a un concierto de Charly desde la voz de An Espil y el piano de Secches

Entrar en la obra de Charly García es, muchas veces, chocar contra una pared de sonidos conocidos. La memoria colectiva suele refugiarse en el estruendo de los estadios o en la nostalgia de los arreglos originales, pero el proyecto que han madurado Ana Lucila Espil y Ayelén Vera Secches propone un desvío hacia la introspección. Este viernes, el Quality Teatro (Cruz Roja Argentina 200) recibirá una propuesta que encuentra un delicado equilibrio entre el piano y la voz, donde cada nota cobra una intensidad particular.

Desde que comenzaron a tocar juntas en 2024, el dúo ha recorrido un camino de consolidación en escenarios que exigen una entrega absoluta. Su paso por espacios como el teatro Caras y Caretas, Bebop y, fundamentalmente, La Fábrica —aquel mítico recinto que funcionó como el estudio de grabación de Charly García y hoy es una sala de conciertos—, les ha permitido impregnarse de una mística especial. Es esa experiencia la que trasladan a Córdoba: una orquestación perfecta donde no existen las jerarquías. El piano de Secches, forjado en la exigencia de proyectos de gran escala junto a Emilia Mernes y Feli Colina, no se limita a acompañar, sino que dialoga de igual a igual con la interpretación de Ana Lucila Espil, cuya voz se ha convertido en una de las más enigmáticas y respetadas de la escena actual.

En esta arquitectura musical, las canciones de García se revelan bajo una perspectiva distinta. Al quitarles el ropaje del rock convencional, las letras recuperan una gravedad que a veces el volumen disfraza. El público podrá reencontrarse con la fragilidad de versos que hoy suenan como sentencias definitivas: «Quizás porque no soy un buen poeta puedo decirte que te quedes quieta hasta que yo termine estas palabras». Es allí, en el manejo preciso del silencio y la armonía, donde el concierto se convierte en una instancia de aprendizaje e inspiración.

El repertorio no elude la crudeza ni la vulnerabilidad. Al interpretar clásicos como Confesiones de invierno, el dúo rescata esa honestidad brutal que García plasmó en líneas como: «Y aunque digan que va a ser muy fácil, es muy duro poder mejorar». Lo que Espil y Secches ofrecen es, en definitiva, una solución estética para quienes buscan la esencia de la música sin intermediarios ni parafernalias. Es el Charly que sobrevive cuando las luces se apagan y solo queda la vibración de las cuerdas del piano y la respiración de una garganta que sabe lo que está diciendo.

La cita está programada para este viernes a las 20. Las entradas para ser parte de esta travesía musical se pueden adquirir a través del sitio oficial de qualitycenter.com.

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