La historia de José Gabriel del Rosario Brochero, su trabajo en Traslasierra y el vínculo que construyó con las comunidades serranas forman parte de una de las composiciones más reconocidas de Carlos Di Fulvio. A través de la música, la poesía y el relato, el músico cordobés reconstruyó la vida del sacerdote en Canto brocheriano, una cantata que volverá a interpretarse en la ciudad, a diez años de una de sus presentaciones más convocantes.
La cita será este domingo, a las 20, en el Paseo del Buen Pastor, con Di Fulvio en guitarra y relatos, acompañado por la Orquesta Académica Juvenil y el Coro del Seminario de Canto del Teatro del Libertador San Martín. La dirección general estará a cargo del maestro Hernando Varela y también participarán Pablo Alessia, en guitarra, y distintos artistas invitados.
La velada tendrá un significado especial por su cercanía con la visita del papa León XIV a Córdoba, prevista para el próximo martes. Además, coincidirá con el décimo aniversario de la interpretación multitudinaria de la cantata en el Parque de las Tejas, realizada el 15 de octubre de 2016, en vísperas de la canonización del llamado “cura gaucho”.
Los artistas que acompañarán la velada
Si bien la primera parte del espectáculo estará dedicada a la interpretación de la cantata. Luego será el turno de Doña Jovita, quien ofrecerá el recitado ¿En qué andaría Brochero si estuviera en estos días?, acompañado por imágenes del artista Carlos Alberto Montefusco. La segunda parte también contará con las actuaciones de Pablo Lozano, Julio Cejas, Jessica Benavídez, Suna Rocha y Juan Iñaki.
Además, el Museo Rodante acompañará la jornada con Recorrido por el barroco colonial, una muestra de reproducciones de arte religioso pertenecientes a la colección de la Provincia. La exhibición fue preparada especialmente para la recepción del papa León XIV durante su visita a Córdoba.
La vida del cura gaucho en cinco estaciones
Volviendo en detalle a la composición, el relato recorre distintos momentos de la vida de Brochero, desde su nacimiento y bautismo hasta su muerte, con especial atención a su formación sacerdotal y a la tarea que desarrolló en Traslasierra. Allí, Di Fulvio incorpora los caminos, los paisajes, las costumbres y las necesidades de los habitantes de la región.
De manera que la obra reconstruye la dimensión humana del sacerdote y su compromiso con una comunidad atravesada por las dificultades de la época. Entonces, el recorrido se organiza sobre cinco estaciones: nacimiento y bautismo; niñez y estudios; sacerdocio y curato; apostolado y obra; pasión y muerte.
Entre las composiciones que integran el repertorio se encuentran Nascencia, Huella barrosa, El cielo de San Alberto, Aquí vengo a darles músicay Canto brocheriano, pieza que da nombre a la cantata.
Un recorrido que comenzó en los años 70
Sin embargo, el vínculo del artista con la historia del sacerdote se remonta a varias décadas atrás. En la década de 1970, impulsado por el sacerdote César Emilio Ferreyra, comenzó a trabajar en la composición y recorrió junto a él distintos caminos y paisajes de Traslasierra relacionados con la vida de Brochero.
En 1980, el músico registró Canto brocheriano y, dos años después, se realizó la primera edición discográfica. Posteriormente, el 24 de mayo de 1988, la obra tuvo una interpretación en el Teatro del Libertador San Martín, con la Orquesta Sinfónica y el Coro Polifónico de la Provincia.
Con el proceso de beatificación del sacerdote, la cantata volvió a adquirir relevancia pública. Uno de sus hitos ocurrió el 13 de octubre de 2016, cuando fue interpretada por el Coro Latinoamericano de Roma, en la capital italiana, antes de la canonización. Dos días después, el 15 de octubre, Di Fulvio la llevó al Parque de las Tejas, ante miles de personas que participaron de la celebración.
Nacido en Carrilobo el 5 de marzo de 1939, Carlos Di Fulvio tuvo su primera presentación pública en Córdoba a los 13 años. Desde entonces desarrolló una extensa trayectoria como intérprete y compositor, con obras vinculadas al folklore y a las historias de distintas regiones del país. Con más de siete décadas de actividad, continúa recorriendo escenarios y compartiendo un repertorio en el que la música y la narración ocupan un lugar central.
