Cinco artistas circenses, un músico en vivo y un escenario atravesado por cuerdas, lanas e hilos dan forma a Knitting Peace (Tejiendo por la Paz), el espectáculo con el que la compañía sueca Cirkus Cirkör llegará a Córdoba este miércoles 21 de octubre. A través de acrobacias, equilibrios y estructuras textiles, la obra explora una pregunta que va más allá de las destrezas físicas: ¿es posible construir la paz mediante la cooperación y el esfuerzo colectivo?
La función será a las 22 en Quality Arena (Avenida Cruz Roja Argentina 200). El espectáculo tiene una duración aproximada de 85 minutos, sin intervalo, y está dirigido a todo público. En escena, los intérpretes trabajan con elementos textiles que se convierten tanto en soporte para sus movimientos como en parte del lenguaje visual de la puesta. Las acrobacias aéreas y los ejercicios de equilibrio se enlazan con el teatro, la danza y la música en vivo, sin recurrir a pantallas ni efectos digitales.
Los hilos ocupan un lugar central en la obra. A medida que los artistas manipulan las fibras, construyen formas, trazan recorridos y generan vínculos entre sus cuerpos. La imagen del tejido funciona como una metáfora de la convivencia: cada movimiento requiere atención hacia los demás y el resultado depende de la participación de todos. De este modo, cada destreza se convierte en una exploración escénica sobre la posibilidad de encontrarse, colaborar y sostener algo en común, incluso cuando las diferencias parecen separar.
La creación pertenece a Cirkus Cirkör, compañía fundada en Estocolmo en 1995 por la artista Tilde Björfors junto a un grupo de creadores. Desde sus comienzos, la agrupación tuvo un papel importante en el desarrollo del circo contemporáneo en Suecia, con espectáculos que amplían los límites de las disciplinas tradicionales y establecen cruces con otras artes escénicas. Su primera producción, Skapelsen, se estrenó el mismo año de su fundación. Desde entonces, la compañía ha llevado sus trabajos a escenarios de distintos países.
Estrenada en 2013, Knitting Peace superó las 400 funciones en tres continentes, 20 países y 85 ciudades. Su recorrido también impulsó el movimiento internacional We knit for peace —“Tejemos por la paz”—, que convoca a personas de diferentes lugares a realizar piezas tejidas y compartir reflexiones en torno a ese propósito. Algunas de esas creaciones se exhibieron en vestíbulos de teatros y espacios de exposición, extendiendo la experiencia más allá de las funciones.
De esta manera, el tejido no queda asociado solamente al recurso escenográfico, sino que conecta el trabajo de los artistas con una iniciativa colectiva que busca trasladar la reflexión sobre la paz a otros ámbitos.
Las entradas están disponibles a través del sitio web de Quality Center.
