El Último Gigante: ¿perdón, olvido o simplemente final?

Entre la redención y el simulacro, la nueva película de Marcos Carnevale en Netflix desarma la idea del perdón familiar. ¿Es posible sanar un abandono de 28 años o solo estamos cubriendo las huellas con polvo?

El Último Gigante: ¿perdón, olvido o simplemente final?

El 1 de abril, Netflix estrenó El último gigante, la nueva película de Marcos Carnevale, que rápidamente se posicionó entre lo más visto de la plataforma.

¿Qué es el perdón? ¿Existe realmente o es apenas un simulacro para calmar conciencias? De eso se trata El Último Gigante, la película de Marcos Carnevale que desembarcó esta semana en Netflix y ya sacudió las métricas de reproducción. Pero cuidado: la trama no busca respuestas fáciles. Al contrario, nos tira a la cara la duda más incómoda: ¿se trata del perdón o del olvido?

No es lo mismo volver después de 28 años a pedir clemencia por un abandono que marcharse en su momento sin medir el daño provocado. El tiempo no borra las huellas, a lo sumo, las cubre de polvo.

La película pone en pantalla actuaciones extraordinarias. Oscar Martínez compone a Julián, ese padre abandónico que regresa desde las sombras; Matías Mayer le da cuerpo a Boris, el hijo que cargó con el vacío; e Inés Estévez interpreta a Leticia, la madre y ex amante que sobrevivió al naufragio emocional. También hay una excelente participación de Luis Luque, que en el film es Bebe, un amigo de Boris que experimenta con pócimas para usos nada legales.

La utopía de la empatía

La historia dispara interrogantes que queman. ¿Puede una esposa —en este caso Andrea, interpretada por Silvia Kutika— tener tanta empatía por su marido, por el hijo de este y hasta por la amante de turno como para empujar un reencuentro? En el mundo real, los resentimientos y los odios suelen ganar la pulseada. Cuesta imaginar esa pureza de sentimientos sin que las miserias humanas metan la cola en estas relaciones.

Pero Carnevale no se queda solo en el drama familiar. Introduce un tema candente, necesario y todavía tabú: la muerte asistida. La eutanasia aparece en escena y aunque en Argentina hablamos de este tema, por ahora camina con una lentitud exasperante respecto a la necesidad de aplicarla.

Aquí surge la pregunta que el director decide no cerrar, delegando la responsabilidad al espectador: ¿Cuál es el límite entre matar y ayudar a morir? Si es que ese límite existe.

El suspenso y la intriga conviven en un marco visual imponente. El Parque Nacional Iguazú no es un decorado más, funciona como el escenario ideal para abordar las cuestiones del alma y las complejas telarañas que tejemos los humanos.

El Último Gigante es, en definitiva, un espejo molesto. Nos obliga a mirar nuestras propias deudas y a preguntarnos si, ante el final del camino, seremos capaces de soltar el lastre o si moriremos aferrados a nuestros rencores.

Matías Mayer e Inés Estévez: ella da vida a su madre, el único personaje que se permite un guiño cómico.

Ficha técnica

Título: El Último Gigante

Año: 2026

País: Argentina

Dirección: Marcos Carnevale

Guion: Marcos Carnevale

Protagonistas: Oscar Martínez (Julián Araya) y Matías Mayer (Boris)

Elenco: Inés Estévez (Leticia), Luis Luque (Bebe), Johanna «Yoyi» Francella (Mich), Silvia Kutika, Alexia Moyano

Género: Drama

Duración: 100 minutos

Plataforma de Estreno: Netflix (estreno mundial en abril 2026)

Locaciones: Cataratas del Iguazú, Misiones

Producción: Leyenda Films y Kuarzo Entertainment Argentina

Productores: Ignacio Rey, Rocío Gort, Martín Kweller, Marcos Carnevale

Música Original: Iván Wyszogrod

Fotografía: Horacio Maira

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