La frase de Timothée Chalamet que indignó al mundo de la ópera y el ballet

El reconocido actor, actualmente nominado al Oscar, provocó una respuesta inmediata y unánime de los teatros más prestigiosos del mundo tras cuestionar la relevancia actual de estas disciplinas.

La frase de Timothée Chalamet que indignó al mundo de la ópera y el ballet

El actor estadounidense Timothée Chalamet, protagonista de la esperada cinta Marty Supreme, se encuentra en el centro de una controversia internacional tras realizar declaraciones despectivas sobre el ballet y la ópera. Durante un evento conjunto de CNN y Variety, en el que participó junto a su colega Matthew McConaughey, Chalamet expresó su falta de interés en integrarse a dichas disciplinas, argumentando que se trata de géneros que el público actual ha dejado de valorar.

La polémica estalló cuando el joven intérprete, reflexionando sobre la industria del entretenimiento y el cine serio, fue contundente sobre sus preferencias laborales. “Yo no quiero estar trabajando en el ballet o la ópera, donde dicen ‘Hey, mantengamos esto vivo incluso aunque ya no le importe a nadie’. Con todo respeto a la gente del ballet y la ópera”, sentenció Chalamet ante la mirada de los presentes. El actor añadió que, si bien admira a quienes intentan mantener vivos ciertos géneros cinematográficos, considera que hoy la audiencia joven “quiere que lo entretengan” y se vuelca masivamente a fenómenos como Barbie u Oppenheimer.

La reacción de los grandes templos del arte

Las repercusiones no se hicieron esperar. Las instituciones culturales más importantes del planeta utilizaron sus plataformas digitales para refutar los dichos del actor, demostrando con datos y material audiovisual la vitalidad de sus salas. La Ópera Metropolitana de Nueva York (Met) publicó un video institucional dedicado exclusivamente a Chalamet, donde se observa el arduo trabajo de sus empleados para hacer posible cada función.

Por su parte, el Royal Ballet y Ópera de Londres optó por una invitación formal y elegante. La institución recordó que “miles de personas se juntan todas las noches alrededor del ballet y la ópera” motivados por la música, las historias y la magia del espectáculo en vivo. En su mensaje fueron directos: “Si querés reconsiderarlo, @tchalamet, nuestras puertas están abiertas”.

En Italia, el histórico Teatro de La Scala de Milán, fundado en 1778, respondió con una imagen de su compañía de ballet recibiendo una ovación de pie, acompañada de la frase irónica: “Parece que a alguien le importa”. Esta postura fue reforzada por la Ópera Estatal de Viena, que también dedicó publicaciones al actor para reivindicar su lugar en la cultura contemporánea.

El uso del sarcasmo y el marketing como respuesta

Algunas casas de ópera prefirieron utilizar el humor y la ironía para capitalizar el revuelo mediático. La Ópera de Los Ángeles bromeó con la supuesta falta de interés mencionada por Chalamet al informar que sus funciones están repletas: “Queríamos ofrecerte entradas para Akhnaten, pero está agotado. Quedan algunos asientos si te apurás”.

En una estrategia similar, la Ópera de Seattle lanzó una campaña de marketing instantánea. La institución puso a disposición del público un código de descuento especial denominado “TIMOTHEE”, que permitía adquirir entradas para la ópera Carmen con una rebaja del 14% durante el fin de semana de la polémica. “Timmy, vos podés usarlo también. ¡Nos vemos en la ópera!”, publicaron desde la compañía estadounidense.

Chalamet, quien incluso bromeó durante la entrevista sobre el hecho de que sus declaraciones podrían estar haciéndole perder visualizaciones, atraviesa uno de los momentos más altos de su carrera con una nominación al Oscar por su papel en Marty Supreme. Sin embargo, este enfrentamiento con el mundo de las artes escénicas tradicionales reavivó el debate sobre cómo perciben las nuevas generaciones de Hollywood a la llamada “alta cultura”.

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