Con apenas 11 años, Margarita Ponce llegó hasta uno de los escenarios más emblemáticos de Buenos Aires y terminó llevándose el premio mayor. La definición quedó en manos de los espectadores. Con el 32,09% de los votos, Margarita obtuvo el primer lugar y se quedó con los $100 millones, en una noche en la que los ocho finalistas tuvieron la posibilidad de volver a cantar en vivo y mostrar aquello que los había llevado hasta la instancia decisiva.
Para la joven salteña, la final tuvo además un significado particular. Su vínculo con la música había comenzado en el quincho de su tío, donde empezó a cantar y fue desarrollando una vocación que con el tiempo la llevó hasta uno de los escenarios más reconocidos de Buenos Aires. Para su última presentación eligió “La Arenosa”, de Mercedes Sosa, y consiguió una ovación en el Ópera.
Después de conocerse el resultado, Margarita no pudo contener la emoción. Saltó, gritó y permaneció sobre el escenario hasta que llegó su familia para acompañarla en el festejo. Así terminó una competencia que la tuvo como la participante más joven y que finalmente encontró en ella a su primera campeona.
La votación se planetó de abierta y gratuita. En tanto, el jurado no intervino en la elección del ganador, por lo que la última palabra quedó exclusivamente en manos de la audiencia.
El jurado, integrado por La Mona Jiménez, Natalie Pérez, Jimena Barón y Joaquín Levinton, sí tuvo una tarea determinante en otro tramo de la definición: seleccionar a tres participantes que continuarán en la segunda temporada del programa.
Los elegidos fueron Ailén Peralta, Diego Detona y Tomás Cochello, quienes tendrán un lugar como figuras en la nueva edición, que comienza este miércoles. De esta manera, la final no solo definió al ganador del certamen, sino también parte de la continuidad de la propuesta.
Sobre los elegidos
Ailén Peralta, de 28 años, había llegado a la final con el puntaje más alto de su noche clasificatoria: 400 puntos. Durante su paso por el ciclo contó que había atravesado una etapa de depresión y que había decidido volver a cantar. Además, participó sin avisarle a su familia que se había presentado al programa.
Por su parte, Diego Detona, de 38 años, se destacó por su perfil multifacético y por sus trabajos con personajes de ambos géneros. Entre sus proyectos está el deseo de construir una trayectoria que también pueda desarrollarse en el cine y la televisión.
Cochello, de 22 años, encontró en la música una manera de mantener presente a su abuela, “Tucci”, fallecida el año anterior. A partir de esa historia, su recorrido en el certamen estuvo ligado también al deseo de producir sus propias canciones.
Los tres fueron seleccionados por los integrantes del jurado y, desde este miércoles, tendrán una nueva oportunidad para seguir desarrollando sus proyectos dentro del programa. Su elección fue uno de los resultados que dejó la final más allá del premio económico y del título de campeona.
Los otros cinco finalistas que llegaron hasta el Ópera también cerraron allí sus respectivos recorridos. Entre ellos estuvo Alan Birman, de 21 años, oriundo de Lanús, quien trabaja como técnico electromecánico y tiene el proyecto de emprender en el rubro automotor.
También participó Dana Gómez, de 30 años, cantante y coach vocal de Hurlingham. La artista dirige su propio proyecto de jazz y creció en una familia vinculada con la música. Julián Navarro, de 23 años y también de Lanús, atravesó una historia particularmente difícil: perdió a su padre un día antes de debutar en el programa y, posteriormente, dejó su emprendimiento de frutos secos para dedicarse de lleno a la música.
El grupo se completó con Emilio Zapata, de 45 años, tapicero y estudiante de abogacía, quien logró destacarse por su voz pese a no dedicarse profesionalmente al canto.
La última noche de la temporada tuvo además a Abel Pintos como protagonista de uno de sus segmentos musicales, con la interpretación de “Motivos” y “La Llave” en el escenario del Ópera.
De esta manera, la gala reunió las distintas historias que atravesaron la primera temporada y volvió a poner a sus protagonistas frente al escenario. Para los ocho finalistas, cantar en el Ópera significó también concretar uno de los sueños que habían perseguido durante el certamen.
Sin embargo, el resultado terminó teniendo un nombre propio. Margarita Ponce, con 11 años, se impuso con el 32,09% de los votos y se llevó los $100 millones, mientras que Ailén Peralta, Diego Detona y Tomás Cochello aseguraron su continuidad en la segunda temporada.
En medio de la celebración, Guido Kaczka resumió el cierre con una frase breve: “Qué lindo, gracias. Qué noche”.
