La música cordobesa está de luto por la muerte de Marcelo Decall, quien falleció este jueves 15 de octubre, a los 64 años. El compositor, guitarrista y cantante fue una figura clave del pop y el rock local de los años 80, además de realizar un aporte fundamental a la evolución del cuarteto.
Decall atravesaba un delicado estado de salud tras sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) meses atrás, el cual derivó en sucesivas internaciones en el hospital Tránsito Cáceres de Allende, en el centro de rehabilitación Vida Plena de Argüello y finalmente en el Instituto Modelo de Rehabilitación de Unquillo.
Criado en el barrio Alta Córdoba, Decall comenzó su recorrido musical a fines de los años 70 con agrupaciones como Aporiro y Almavelero, con las que llegó a presentarse en el Festival de Rock de La Falda.
En 1984, fundó junto a su hermano Alan la banda Pasaporte, que al año siguiente fue reconocida como grupo revelación en el festival Chateau Rock. Conformada inicialmente junto al bajista Federico Geier y al baterista Horacio De Maussion (reemplazado tiempo más tarde por Popi Pedrosa), Pasaporte logró romper la inercia del circuito local y proyectarse a nivel nacional.
El grupo publicó los discos Fuerzas del interior (1986), Estímulo (1987) y Simples canciones (1989). Con giras por el país y una importante repercusión en Bolivia, Pasaporte se convirtió en una referencia de la música cordobesa de aquella época.
Su aporte al cuarteto
Además de su trayectoria en el rock y el pop, Decall tuvo un papel destacado en la renovación musical del cuarteto. A mediados de los años 80, se incorporó al proyecto de Pelusa, luego de la salida del cantante de Chébere.
Desde ese lugar, incorporó influencias del new wave, el reggae, el blues y el pop a los arreglos y composiciones. Su trabajo fue central en el álbum Teléfono azul (1985), una producción emblemática del llamado cuartepop.
Para ese disco compuso dos canciones que se convirtieron en clásicos del repertorio de Pelusa: Whisky no y Exacto reloj. Los derechos de autor generados por esas composiciones también representaron un respaldo económico importante para el músico durante años difíciles.
Después de la crisis argentina de 2001, Decall emigró a México junto al tecladista Hueso Horsmann, exintegrante de Proceso a Ricutti. Allí trabajó como músico en restaurantes y llegó a competir en carreras de lanchas de alta velocidad.
Tras distintas experiencias laborales y personales, regresó a Córdoba y retomó su actividad artística. Más adelante volvió a impulsar Pasaporte como cantante principal, junto a Federico Geier y Popi Pedrosa, con quienes se presentó en el festival Griego Rock.
También grabó nuevo material en Traslasierra y trabajó en proyectos vinculados con la historia de la banda, entre ellos Pasaporte 25 años. Con su muerte, Córdoba despide a uno de los músicos que contribuyeron a construir una identidad propia para el pop y el rock local, y que dejó una huella en el cuarteto a través de canciones que siguen formando parte de su historia.
