La ciudad de Río Cuarto se vio atravesada por cinco jornadas intensas que transformaron las plazas, teatros y espacios públicos en escenarios vivos, habitáculos del talento local y nacional que se fusionaron bajo un mismo lema: “La Ciudad Respira Música”. Esta séptima edición resultó distintiva ya que el cierre no fue solo el final de un cronograma de conciertos, sino la consagración de un proyecto cultural que, tras haber movilizado a 20 mil personas, recibió la declaración de Fiesta Provincial por parte de la Legislatura de Córdoba en reconocimiento a su trayectoria e impacto económico.
Un cierre a sala llena
La última noche en el Anfiteatro de Parque Sarmiento operó a capacidad máxima, con 2.800 entradas vendidas que superaron todas las expectativas de la organización. Sobre el escenario, figuras de la talla de León Gieco, Lito Vitale, Juan Carlos Baglietto, Julia Zenko y Ligia Piro se unieron al Coro Juvenil Municipal y a la orquesta del festival para brindar un espectáculo de excelencia artística.
Esta edición tuvo un matiz especial de gratitud al estar dedicada a la memoria de su creador, Fernando Sassatelli. Al respecto, la Presidenta del Concejo Deliberante, Ana Medina, destacó que la visión de Sassatelli hoy se traduce en una política de economía naranja que dinamiza a toda la región.
Más allá de lo artístico, el festival demostró ser un pilar económico para la región. Según datos del Observatorio Turístico del Gobierno de Río Cuarto, el evento generó un impacto económico total de 1.025 millones de pesos. Con un gasto promedio de $51.250 por asistente —distribuido en gastronomía, movilidad y accesos—, la ciudad se posicionó como el cierre estratégico de la temporada turística dentro del calendario provincial de las Sierras del Sur.
El flujo de visitantes no solo contempló localidades cordobesas, sino que atrajo público de San Luis, Buenos Aires, La Pampa y Entre Ríos, ratificando su alcance federal.
Voces de consolidación institucional
La última noche en el Anfiteatro del Parque Sarmiento operó a capacidad máxima, con 2.800 entradas vendidas. Sobre el escenario, figuras como León Gieco, Lito Vitale, Juan Carlos Baglietto, Julia Zenko y Ligia Piro se unieron al Coro Juvenil Municipal y a la orquesta del festival para brindar un espectáculo que homenajeó a su creador, Fernando Sassatelli.
Al respecto, la Presidenta del Concejo Deliberante, Ana Medina, remarcó el acompañamiento de las instituciones locales y señaló que esta política cultural genera un movimiento vital para el desarrollo de la ciudad.
El impacto del evento, también fue respaldado por autoridades provinciales y locales. Juan Manuel Llamosas, presidente provisorio de la Legislatura, subrayó el crecimiento del festival:
“El Otoño Polifónico ya es el festival de Río Cuarto. Esto se logra gracias al trabajo conjunto del gobierno local junto al gobierno provincial”.
En la misma línea, el presidente de la Agencia Córdoba Cultura, Marcelo Rodio, quien entregó un reconocimiento oficial a la trayectoria del evento, reflexionó sobre el rol del Estado:
“Este tipo de festivales son necesidades que tienen los pueblos. La cultura viene desde los barrios y nosotros con políticas de Estados le damos el marco para que estos eventos se puedan consolidar. Hemos recorrido más de 400 y quedan por recorrer. Acá se ve la idiosincrasia de la gente, las raíces de cada localidad”.
Con más de 30 intervenciones artísticas distribuidas en distintos puntos de la ciudad, el festival logró una convocatoria federal. Alberto Garavaglia, presidente de la Fundación por la Cultura, confirmó la cifra récord de asistencia y el éxito comercial del cierre.
Con la distinción como Fiesta Provincial bajo el brazo, el Otoño Polifónico se despidió reafirmando su impacto social, cultural y económico, dejando la vara alta para lo que será su octava edición.


