La cuenta regresiva para el estreno de Risa y la cabina del viento comenzó. La película, dirigida por Juan Cabral, llegará a los cines argentinos el 16 de abril, luego de un recorrido por festivales internacionales que ya la consagraron como una de las propuestas más originales y sensibles del cine reciente. Su palmarés incluyen Mejor Película y Mejor Dirección en la 40° Competencia Argentina del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, el Premio del Público en la 4° Fiesta del Cine de Francia y “Best Youth Film” en el Stockholm International Film Festival Junior. Estos reconocimientos no solo destacan la calidad artística del film, sino también su capacidad para conectar con audiencias diversas y transmitir emociones universales a través de un lenguaje cinematográfico poético y accesible.
Los detalles del adelanto
El tráiler oficial del film comienza con una cabina telefónica en lo alto de una loma, desolada y aparentemente abandonada, que de repente, por arte de magia, comienza a sonar. La cámara recorre el paisaje silencioso y ventoso, generando misterio y expectativa. Poco después, la historia se centra en Risa, una niña de 10 años, mostrando su mundo cotidiano y su mirada infantil sobre lo extraño: juega con su hámster y le pregunta con naturalidad: “¿Me guiñaste el ojo, no?”.
El primer contacto con los adultos llega a través de su madre, ocupada y distraída: “¿Escuchan algo?” pregunta Risa, y su madre responde: “¿Quiénes?”. La interacción sigue mostrando la mezcla de inocencia e incomprensión: “¿Y para qué van?” pregunta la niña, y su madre contesta: “No tengo idea para qué van”. Se muestra también una fila de personas frente al teléfono, un detalle curioso que refuerza la sensación de que la cabina es un portal entre lo ordinario y lo extraordinario.
En cierto momento del film aparece la tarea de cuidado: la madre necesita que alguien acompañe a Risa, y aparece un tercer personaje, Esteban, un extraño cuya presencia desconcierta al principio, pero que poco a poco se vuelve un acompañante significativo en su aventura.
Un cambio de escena muestra una foto del padre de Risa, a quien ella le dice: “Hasta mañana, Pa”. En ese instante suena “Me gustas tanto” de Babasónicos, sumando tono emocional y nostálgico. El clímax del tráiler ocurre cuando Risa finalmente atiende la cabina, y una voz femenina le pregunta con miedo: “¿Risa?”. Este momento sintetiza la tensión, la emoción y la magia visual de la película, dejando en claro que el teléfono abandonado se ha convertido en un puente entre la vida y la memoria, entre lo cotidiano y lo fantástico ya que cada una de estas voces tiene asuntos pendientes que la niña deberá resolver, y a cambio, ella anhela poder comunicarse con su padre por última vez.
Paisajes que hablan y silencio que pesa
Filmada en Tierra del Fuego, la película aprovecha la geografía extrema para construir una atmósfera casi mística: montañas, viento y cielos abiertos funcionan como espejo del estado emocional de Risa y los personajes que transitan el teléfono mágico. La cabina, aislada pero vital, se convierte en un personaje más, y cada plano está cuidadosamente compuesto para que el espectador perciba la tensión entre lo cotidiano y lo extraordinario. Los efectos de luz y color, junto con la fotografía sensible, refuerzan la sensación de que cada detalle —desde la niebla hasta el fuego rojo que aparece en la noche— tiene un significado narrativo y emocional.
El estreno del 16 de abril permitirá descubrir una película que ya ha conquistado festivales internacionales y que propone un cine reflexivo, emotivo y visualmente exquisito.
Juan Cabral: un artesano de la imagen
Juan Cabral, director y creativo argentino, es reconocido internacionalmente por su trabajo en publicidad y cine. Antes de incursionar en el largometraje, se destacó con campañas icónicas como Gorilla para Cadbury y la trilogía de Sony Bravia, piezas que redefinieron los límites entre publicidad y arte visual, mostrando que lo breve podía ser profundamente poético. Ha sido nominado en dos ocasiones por la Directors Guild of America (DGA) y ha recibido múltiples premios en Cannes Lions, incluidos dos Grand Prix, consolidando su reputación como un autor que combina riesgo estético y sensibilidad narrativa.
Su primer largometraje, Two/One, tuvo su estreno en el Festival de Cine de Tribeca y luego fue distribuido globalmente en MUBI, demostrando su capacidad de trasladar al cine narrativo la misma sensibilidad y precisión visual que caracterizan su trabajo publicitario. Con Risa y la cabina del viento, Cabral transita un terreno más íntimo y poético, donde la infancia y la memoria se convierten en vectores narrativos de una historia que, a pesar de su aparente sencillez, es compleja y conmovedora.
