Santiago Slednew estrena ‘Reflejos’, su primer disco

Con nueve canciones que recorren distintos climas y experiencias personales, el músico neuquino radicado en Córdoba reúne en su debut solista las sensaciones que despertó en él la ciudad y las referencias que encontró en la escena independiente local.

Santiago Slednew estrena ‘Reflejos’, su primer disco

Santiago Slednew presenta Reflejos, un disco que permite acercarse al crecimiento de la escena musical independiente en Córdoba. Foto:

Con la publicación de Reflejos, Santiago Slednew completa un trabajo que llevó varios años de composición y producción. El disco reúne nueves canciones que pueden escucharse sin apuro, con una sonoridad moderna, tranquila y cálida, en la que las guitarras y los arreglos acompañan melodías cercanas. Hay ecos de artistas reconocibles, como Gustavo Cerati y John Mayer, aunque también una búsqueda propia que se fue definiendo a medida que el músico avanzaba con las composiciones.

El álbum tiene algo de compañía. Sus canciones pasan por distintos estados de ánimo: algunas parecen más cercanas a la noche y otras tienen una energía diferente, pero conservan una sensibilidad común. Así lo expresan temas como «Horas largas», «Recuérdame», «Desparramándose», «Te volverás una señal», «Vos ya sos», «Reflejos», «Buscándote», «Alguna vez» y «Yo te quiero siempre». No hay una historia lineal que las ordene ni una sucesión de episodios que deban escucharse como capítulos. El hilo aparece, más bien, en las emociones de alguien que llegó a una ciudad nueva, empezó a descubrirla y encontró en la música una manera de registrar todo aquello que le sucedía.

La primera canción que permitió conocer ese universo fue «Horas largas», publicada como adelanto el pasado 28 de agosto. Respecto a ese momento, Santiago expresó que aquella fue precisamente una de las primeras composiciones que escribió para el álbum y que, desde el comienzo, sintió una conexión particular con sus acordes. De hecho, en una publicación en redes sociales que acompañó el lanzamiento, recordó que estuvo obsesionado con encontrar una progresión que tuviera la tensión que buscaba. Cuando finalmente dio con ella, la letra y la melodía aparecieron casi de una vez.

En la entrevista con Hoy Día Córdoba, el músico afirma que el tema habla de los primeros momentos de una relación, cuando todavía no hay certezas sobre lo que siente la otra persona. La expectativa, el interés y el temor a mostrarse demasiado terminan generando una incertidumbre que ocupa buena parte de los pensamientos. El segundo adelanto llegó con «Desparramándose», publicado a mediados de septiembre. Y si «Horas largas» se detiene en la incertidumbre del vínculo que comienza, esta canción más bien se dedica a extender la mirada hacia la relación entre el transeunte y la ciudad que camina, entre las experiencias que se acumulan en sus calles y las emociones que despiertan.

«Soy muy romántico de la lluvia. Entonces, viste cuando brilla un poquito el asfalto, los árboles, toda la tierra y todo brillante, esa cosita visual me gusta mucho», dice.

En tanto, la lluvia que corre por las calles se convierte , entonces, en una imagen de su propia experiencia: alguien que llega, se instala y deja algo de sí en ese lugar.

«Es el ancla conceptual del álbum, la canción. Hay algo que siempre me transmitieron los acordes, la búsqueda de la letra», explicó. Y, al referirse a la frase que terminó definiendo el tema, agregó: «…sentí que sintetizaba muy bien todas las emociones que estaba tratando de canalizar con la música, porque justamente todo el álbum creo que nace un poco de cuando llego a Córdoba y empiezo a vivir en una ciudad. Y esa idea de la lluvia que se desparrama por las calles es como que dije: ‘Soy yo en la ciudad, digamos, me estoy desparramando por acá'».

Esa idea también permite acercarse al nombre del disco. Reflejos parte de una observación sobre la vida en las ciudades: cada persona es protagonista de su propia historia, pero al mismo tiempo convive con miles de recorridos que suceden alrededor. En una ventana encendida durante la madrugada, en una pareja que camina por la vereda o en un grupo de amigos que entra a un bar aparecen fragmentos de otras vidas. Mirar esos momentos también puede ser una forma de reconocerse.

En el texto que acompañó la presentación del álbum, el músico había sintetizado esa búsqueda con una imagen: «Si uno contempla la ciudad, tarde o temprano se va a ver reflejado. En una ventana solitaria prendida a las tres de la mañana, en una pareja caminando por la calle, en un grupo de amigos entrando a un bar. Así es como nace el nombre del álbum».

Sin embargo, las nueve canciones no siguen un orden narrativo lineal. De hecho, el propio músico es quien lo reconoce en la charla y marca que al observar el conjunto una vez terminado, encontró diferencias de clima entre ellas. Algunas tienen una sensibilidad más diurna y otras se acercan a la noche; aunque también hay composiciones que se emparentan más entre sí. 

«Siento que son pinceladas distintas cada canción», señaló durante la entrevista. Y más bien el eje está en las emociones que acompañaron en las distintas experiencias que fue acumulando desde la mudanza a la ciudad. Entonces, aparece como escenario, pero también como una presencia que modifica la manera de mirar y de relacionarse con los demás.

Un Reflejo de lo que ví

El trabajo de estudio demandó cerca de tres años de labor dedicada en los estudios Home Kong y La Gran Rosa, con ingeniería de mezcla y masterización a cargo de Juan Armani. La producción artística fue conducida a la par junto a Mariano Garione y contó con los aportes instrumentales de los músicos sesionistas Tomás Salguero, Matías Mazzaglia y Rafael Ríos. Sin embargo, la propuesta destaca por una sonoridad íntima y detallista, donde las guitarras acústicas y las texturas orgánicas construyen una atmósfera que oscila entre el brillo diurno y la penumbra nocturna.

Al describir esa dinámica de taller y las singularidades del proceso creativo, Slednew destaca la intensidad del trabajo compartido: “Este proceso fue muy palo a palo con mi productor. Yo soy medio detallista y me pongo a sopesar mucho las cosas. Fue un proyecto muy de a dos y un poco ermitaño. Tuvimos muchísimas reuniones y los músicos sesionistas aportaban, pero el feedback principal era entre nosotros dos”. Esa búsqueda detallista se traduce en canciones como Desparramándose, donde la imagen visual del asfalto mojado funciona como ancla conceptual del disco. 

Honestidad creativa, escena local e influencias

Frente a las exigencias aceleradas de la industria y la fugacidad de las plataformas digitales, el artista optó por dar a conocer su material mediante tres sencillos previos (Horas largas, Desparramándose y Recuérdame) antes de develar esta semana la totalidad de la obra. Esta decisión responde a una firme convicción sobre el valor del tiempo en la creación artística frente al impacto de las nuevas tecnologías.

Al profundizar sobre su mirada del panorama actual y la Inteligencia Artificial, el compositor reflexiona con solidez: “Tengo la intuición de que lo que llega más lejos y perdura como un clásico es lo muy honesto y genuino. Trato de no volverme loco satisfaciendo la industria y enfocarme en hacer algo que me guste de verdad. Además, con la Inteligencia Artificial creo que la gente va a empezar a valorar mucho más lo orgánico y el toque en vivo, porque lo que no se pueda sobreofertar va a valer lo real”.

Esa identidad sonora se alimenta a su vez de un tejido diverso de influencias. En la lírica en español, la figura de Gustavo Cerati ocupa un lugar primordial: “Cerati me desbloqueó la escritura de letras. Cuando lo escuché y entré en su mundo me pareció una forma de escribir tan estética y linda que lo considero el uno”. A esa impronta se suman la calidez instrumental de John Mayer, la fuerza rítmica de Arctic Monkeys y la referencia estética de proyectos cordobeses como Hipnótica y Telescopios, además del rodaje adquirido junto a Bordes, su banda de rock en el circuito cordobés.

Orígenes del impulso y carta de presentación

Pero volviendo mucho más atrás de Reflejos, Santiago habla de las primeras raíces de su vocación y de cómo la música estuvo presente desde la infancia, aun cuando en los primeros años el juego compartía espacio con la pelota.

Al reconstruir los inicios de ese vínculo, el músico rememora entre risas y nostalgia: “Yendo muy para atrás, me mandaron a guitarra de chiquito, pero en una etapa donde no me interesaba y nos íbamos a jugar al fútbol atrás. La volví a agarrar en la secundaria y la bola de nieve empieza ahí. Influyó mucho que mi viejo era muy melómano y me eduqué en ese mundo: si nacés escuchando música todo el día, en un momento te aparece la necesidad de hacerla”, dijo.

Esa necesidad contenida terminó por manifestarse con fuerza al instalarse en la capital provincial: “Fue en 2015 que vine para acá a estudiar filosofía convencido, pero se me hizo una bola de nieve la música. Fue creciendo año tras año y llegó un punto que se me hizo inevitable: fue dar un volantazo e ir al 100% con esto”, cuenta.

Ahora solo queda conocer al artista detrás de Reflejos, un joven estudiante que, según sus propias palabras, “encontró el amor por la música y la necesidad de compartir algo que tenía adentro de la forma más genuina, honesta y de la mejor calidad posible, cuidando al máximo el sonido, los detalles y los arreglos”, concluye.

Equipo

Música y composición: Santiago Slednew
Producción: Mariano Garione
Músicos: Tomás Salguero, Matías Mazzaglia, Rafael Ríos
Grabación: Mariano Garione, Matías Ruda
Mezcla: Juan Armani
Mastering: Juan Armani
Fotografía: Catalina Svavh
Diseño: Catalina Svavh, Juana Molina
Audiovisual: Catalina Svavh, Juana Molina

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