Hay una búsqueda de honestidad que atraviesa la obra de Sofía Alvez y que explica, en buena parte, por qué se convirtió en una de las cantautoras uruguayas más escuchadas en las plataformas digitales hoy en día. La montevideana, que además es productora y multiinstrumentista, propone un encuentro que escapa a las fórmulas rápidas de la industria actual para centrarse en lo que ella llama «música en serio». El motivo de su visita es “Ventilar años”, un recorrido que, según explica, nace de la necesidad de “mostrar las otras músicas que han salido en este tiempo” y no quedarse únicamente en su primer gran hito discográfico.
A una década de haber pisado un estudio por primera vez, Alvez mira su evolución sin renegar de lo que fue. Al recordar las canciones grabadas en su adolescencia, asegura que no les tocaría ni una nota: “No cambiaría cosas porque eran lo que creía en ese momento”. Sin embargo, ese camino recorrido le otorgó una nueva perspectiva sobre el oficio de componer. Si bien antes se sentía más libre al soltar las palabras, hoy elige un camino de mayor conciencia para con su audiencia. “Ahora tengo más medida en lo que digo para cuidar a las personas que me escuchan. Me parece importante ser cuidadosa y mostrar respeto”, reflexiona sobre su presente artístico.
Esa misma responsabilidad es la que la mantiene alejada de las exigencias del mercado digital. Para Alvez, la sobreexposición y la necesidad de lanzar contenido constantemente resultan agotadoras. “Instagram es para estupidizar a la gente, yo lo uso para ver reels y memes, no creo que sea un espacio para el arte”, dispara con franqueza, marcando una distancia clara con la lógica del consumo instantáneo que, a su criterio, genera “idiotización”. Esta postura se traduce en un respeto profundo por el silencio y los tiempos de creación; de hecho, confiesa tener material grabado que prefiere no publicar por considerarlo demasiado personal.
Su relación con nuestra provincia es estrecha y se ha tejido a través de colaboraciones genuinas, como el trabajo realizado con la pianista cordobesa Clara Presta en el EP Jardín Las Delicias. Alvez conoce bien los rincones locales, desde la capital hasta la mística de Unquillo, un lugar que asocia directamente con la sonoridad del candombe. En esa sintonía de generar redes, la artista suele aprovechar sus espacios para dar visibilidad a colegas del circuito independiente como Isabel Lenoar o Augusto Gramón, bajo la firme creencia de que “entre creativos no hay que competir, hay que compartir”.
Finalmente, para el público que valora la música como un espacio de atención y calma —ese que todavía se permite escuchar sin la interrupción constante del celular— Sofía se define simplemente como una creadora de “música nueva de un país vecino”. Su propuesta es una invitación a descubrir una voz que, entre el rap y la canción popular, elige la palabra como su herramienta más valiosa para conectar con el otro de manera real.
La cita con la artista uruguaya será esta noche a las 21 en Puerta 276 (Santa Rosa 293). La presentación forma parte de una gira que también incluye Rosario, Buenos Aires y Chile.
Las entradas se adquieren por Alpogo.
