Los balances suelen realizarse en los últimos días de un año o al inicio del otro. Quizás este resumen llegue tarde. No obstante, de nada sirve el apuro para hablar de cine o disfrutar de las películas.
La idea no es pensar en el listado como una carrera en la que importa quién llega primero, sino que el objetivo es entregar una serie de filmes que han dejado la vara alta en la producción cinematográfica del 2025.
El criterio de selección, más allá del gusto de este cronista, fue pensar en películas que se pudieron ver en Argentina por primera vez en 2025, ya sea en salas o plataformas. En ese sentido, quedaron afuera algunos trabajos que no pudieron ser vistos por la redacción de Hoy Día Córdoba como “Sirat” (de Oliver Laxe), “Marty Supreme” (de Josh Safdie), “El agente secreto” (de Kleber Mendonça Filho) o “Nouvelle Vague” (de Richard Linklater).
El 2025 fue un año raro para el cine. Con los servicios de streaming dominando el protagonismo de los espectadores, la concurrencia a salas ha quedado marginada. De todos modos, la calidad artística fue alta, con muy buenos exponentes. El recorte a modo de ranking obliga a dejar varios filmes afuera. Aquí van esas menciones especiales que con el paso del tiempo –y del visionado de nuevas películas– perdieron su lugar en la consideración: “Belén” (Dolores Fonzi), “Bugonia” (Yorgos Lanthimos), “Pecadores” (Ryan Coogler), “La hora de la desaparición” (Zach Cregger) “Lo siento cariño” (Eva Victor) y “The Order” (Justin Kurzel).
Las 10 mejores películas de este 2025
10- “Sueños de trenes” (“Train Dreams”) – Netflix

Clint Bentley propone una historia de nostalgia que resalta los vínculos existenciales. Con una estética narrativa que retrotrae al cine de Terrence Malick, “Sueños de trenes” sigue la vida de Robert (Joel Edgerton), un leñador estadounidense a principios del siglo XX. El relato ocurre en un terreno liminal de Estados Unidos donde el ferrocarril no es solo un medio de transporte, sino el vehículo que guía a toda una saga de hombres solitarios, incluido Robert. Su vida se transforma a raíz de una serie de eventos que cambian su perspectiva sobre el trabajo, el amor y la familia.
9- “Haz que regrese” (“Bring Her Back”) – HBO Max
Luego de un promisorio debut con “Háblame” (“Talk To Me”, 2022), los hermanos Danny y Michael Philippou regresan con una de las mejores historias de terror del año. Dos hermanos conviven con una extraña mujer que los adopta, pero poco a poco descubren una rara dinámica entre los miembros de esta familia que tensiona la trama y acrecienta el suspenso. En esta ocasión, la dupla de directores vuelve a abordar temas como el duelo y los traumas familiares, haciendo de este filme un registro de calidad. Advertencia: no apto para estómagos sensibles.
8- “Mente maestra” (“The Mastermind”) – MUBI
Las historias de asaltos a bancos, galerías de arte o grandes almacenes son un tópico frecuente. Pero en “Mente maestra”, Kelly Reichardt hace gala de su capacidad narrativa para revitalizar el género situando el relato en Massachusetts, a principios de la década del 70. Josh O’Connor, el cerebro detrás de la operación, vuelve a brillar en un papel minimalista. El mayor acierto del filme es el tono que plantea: los colores grises y la exquisita banda sonora compuesta por Rob Mazurek reflejan a la perfección al desdichado protagonista y el desencanto de la época.
7- “La hermanastra fea” (“Ugly Stepsister”) – Alquiler Apple TV Store
Si hay algo que domina el cine en estos tiempos son los remakes. Y en ese aspecto, una reversión de un cuento como “La Cenicienta” despojado de sus aspectos tradicionales se celebra. El filme noruego es una retorcida versión del clásico; claramente no es algo que Disney festejaría. Sin embargo, el terror corporal y su humor ácido elevan la propuesta dirigida por Emilie Blichfeldt. Sin dudas hay puntos en común entre los temas de “La hermanastra fea” y “La sustancia”. En la comparación, la cinta nórdica es clara vencedora.
6- “Cover-Up: Un periodista en las trincheras” (“Cover-Up”) – Netflix
Mark Obenhaus y Laura Poitras centran este documental en torno a la figura de Seymour Hersh, un notable periodista estadounidense destacado por sus reveladoras investigaciones sobre los manejos gubernamentales de Estados Unidos en la Guerra de Vietnam, la oscura labor de Kissinger en las dictaduras sudamericanas y el escándalo Watergate, entre otros. Hersh, con pasado en The Associated Press, The New York Times y The New Yorker, y ganador de un Premio Pulitzer, brinda una clase magistral de periodismo. Sin embargo, los documentalistas usan un extenso archivo para señalar también sus errores y construir el derrotero que terminó empujándolo al ostracismo.
5- “Valor sentimental” (“Sentimental Value”) – Aún no disponible
Después de la aclamada “La peor persona del mundo” (2022), Joachim Trier presenta un drama familiar que explora la tensa relación entre Gustav Borg, un director de cine (Stellan Skarsgård), y su hija Nora Borg (Renate Reinsve), una destacada actriz de teatro. El conflicto surge cuando Gustav aparece de forma inesperada en la vida de Nora con la propuesta de filmar con ella su última película. El realizador noruego plasma con éxito la intensidad y las contradicciones de los vínculos familiares, a la vez que usa momentos de comedia para quitarle solemnidad al filme. Este trabajo le valió a Trier el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes.
4- “Espejos N°3” (“Miroirs No.3”) – Aún no disponible
En menos de 90 minutos, el realizador alemán Christian Petzold (“Cielo rojo”, “Bárbara”) plasma una historia íntima e increíblemente profunda. Una joven estudiante (Paula Beer) queda al cuidado de una mujer (Barbara Auer) en la campiña alemana luego de sufrir un accidente automovilístico. Con el pasar de los días, ambas entablan un vínculo muy fuerte. Sin embargo, un enigma familiar redefine la relación entre ambas y su estadía en la casa.
3- “Fue solo un accidente” (“It Was Just an Accident”) – Aún no disponible
El iraní Jafar Panahi regresa con una historia sobre dilemas existenciales. Inesperadamente, un mecánico cree reconocer a quien fue su captor y torturador años atrás. Sin embargo, no está 100% seguro de su identidad. El filme mantiene el drama y su complejidad aunque se desarrolla en clave de comedia de enredos, mientras este obrero busca cómplices para confirmar si es él o no. Y en base a eso, decidir qué hacer con él. Sin dudas, un planteo que podría remitirse a lo sucedido en nuestro país durante la última dictadura.
2- “La única opción” (“No Other Choice”) – Cines comerciales
El coreano Park Chan-wook, director de “Oldboy”,“Decision To Leave”, “The Handmaiden”, entre otros, realizó un filme difícil de encasillar. Luego de ser despedido de una papelera, You Man-su se encuentra con que el mercado laboral en su país es complejo y no necesita a trabajadores de su edad. El papel queda obsoleto, así como lo queda él. En ese sentido desarrolla un plan para poder ocupar un puesto importante en una de las principales empresas de su país. El capitalismo salvaje en clave de una comedia oscurísima. Son 140 minutos inagotables, divertidos y violentos. En esa línea, el espectador pasa a ser el principal cómplice de Man-su.
1- “Una batalla tras otra” (“One Battle After Another”) – HBO Max
Paul Thomas Anderson filmó la mejor película del año. Protagonizada por Leonardo DiCaprio, Sean Penn, Chase Infiniti, Teyana Taylor y Benicio del Toro, obtuvo hace unos días cuatro estatuillas en los Globos de Oro. De no haber ganado, su lugar en este listado sería el mismo. El director norteamericano no se guarda nada y desarrolla un guion que recuerda a sus mejores esfuerzos con “Magnolia” y “Boogie Nights”.
La obra está inspirada en “Vineland”, una novela de Thomas Pynchon de 1990. “Una batalla tras otra” es un título que no engaña: propone una historia de luchas consecutivas, de guerras culturales y de ideales opuestos vehiculizados en una comedia magistral acompañada de una acción magnética. Es una carrera de obstáculos que va desde la revolución infantil hasta la máquina represiva más absurda y delirante posible (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia).
A diferencia de la novela en la que se basa, el filme se adapta a un tiempo más parecido a la actualidad que a los años 60 y 70 que propone Pynchon. Desde allí, aborda una agenda conservadora antiinmigratoria, la violencia revolucionaria y las traiciones en una propuesta que oscila entre los dramas familiares y el thriller político sin perder el hilo narrativo. Por si fuera poco, está filmada como los dioses. En tiempos en que el séptimo arte corre peligro, verla en una sala es un acto de justicia y un favor que uno se hace a sí mismo.
