Una espera frente al teléfono. Una respuesta que no llega. El entusiasmo de quien se enamora demasiado. La impostura de quien se pone una coraza para que nadie advierta que, por dentro, tiembla. “Showcera” se mete en esas pequeñas escenas de la vida que solemos pasar por alto hasta que, de pronto, alguien las pone delante nuestro.
Entonces aparece una frase que podría haber sido pensada en la platea: “Uy. Este personaje soy yo”.
El unipersonal de Euge Dünkler trabaja justamente con ese reconocimiento. Hay humor, música, luces y participación, pero también una mirada sobre eso que ocurre cuando intentamos comunicarnos con los demás y, en el camino, nos topamos con nuestras propias contradicciones. El miedo a equivocarse, la necesidad de hacer todo bien, el síndrome del impostor y esa espera casi absurda de un mensaje que puede alterar el ánimo de todo un día.
Por momentos, el espectáculo se acerca a lo doméstico. A la obligación de pagar las cuentas, cumplir con lo que toca, seguir el ritmo de todos los días. Sin embargo, debajo de esas ocupaciones persisten otras preguntas, menos dóciles: qué hacemos con lo que sentimos, cuánto de lo que mostramos es verdadero, por qué insistimos en parecer enteros cuando estamos llenos de fisuras.
La escena se vuelve así una suerte de espejo imperfecto. No porque copie la vida tal cual es, sino porque devuelve gestos, manías y contradicciones que reconocemos casi a pesar nuestro. Después de una de las funciones, alguien lo resumió de una manera sencilla: “Todos parecíamos amigos, aunque no nos conocíamos”.
“Showcera”, con varias presentaciones encima, vuelve a escena esta noche. La función será en Magnolia Mini (Rosario de Santa Fe 418), a las 21.30. Las reservas se realizan por WhatsApp al 351 240-8133.
