Día Mundial del Croissant: un clásico que se reinventó en Córdoba

Cada 30 de enero se celebra el Día Mundial del Croissant. De origen europeo, este clásico de la panadería ganó presencia en Córdoba y convive con la medialuna local.

Día Mundial del Croissant: un clásico que se reinventó en Córdoba

El 30 de enero se celebra el Día Mundial del Croissant, una efeméride gastronómica que pone en primer plano a una de las piezas más reconocidas de la panadería. De origen centroeuropeo y popularizado en Francia, el croissant se caracteriza por su masa hojaldrada, elaborada a partir de manteca, pliegues y tiempo.

Aunque en Argentina la referencia cotidiana sigue siendo la medialuna, en los últimos años el croissant ganó espacio en cafeterías, especialmente en propuestas que recuperan técnicas de panadería artesanal y fermentaciones más largas. En ese proceso, Córdoba no quedó al margen: el producto aparece cada vez con más frecuencia en desayunos y meriendas, tanto en versiones clásicas como rellenas o saladas.

La diferencia entre croissant y medialuna no es solo una cuestión de forma o nombre. Mientras el primero prioriza el hojaldrado y la textura aireada, la medialuna argentina suele incorporar más azúcar y una masa menos laminada. Dos productos emparentados, pero no idénticos.

El Día Mundial del Croissant funciona así como una excusa para mirar con más atención un alimento que, sin ser nuevo, se resignificó en el consumo local y convive hoy con otras tradiciones panaderas. Un clásico importado que encontró su lugar en la mesa cordobesa.

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