La historia de Fernando Boiero sintetiza el recorrido de una generación que encontró en las políticas públicas una puerta de entrada al mundo laboral y, a partir de allí, construyó un proyecto propio con proyección internacional.
Oriundo de Laborde y egresado de una escuela técnica de Villa María, accedió a su primer trabajo en 2001, en uno de los momentos más críticos del país, a través del Programa Primer Paso (PPP), la iniciativa provincial que desde hace más de 25 años promueve la inserción laboral de jóvenes.
Con apenas 19 años, Boiero logró su primera experiencia formal en el sector de sistemas y desarrollo de software, un rubro que por entonces daba sus primeros pasos.
Ingresó a Sistemas SRL, una empresa radicada en la ciudad de Villa María, donde se desempeñó en el área de servicio técnico. Ese empleo no solo le permitió generar ingresos propios para continuar sus estudios universitarios, sino también dar sus primeros pasos en el mundo del trabajo tecnológico.
“Entré en ese rubro y empecé a entender desde dónde se podía innovar. Fue un trabajo trascendental para mi vida”, recuerda hoy Boiero, ingeniero en sistemas, magíster en ciberdefensa, especialista en seguridad informática y docente universitario.
Tras cinco años de esfuerzo, se recibió de ingeniero en sistemas y decidió continuar su carrera académica como docente en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Villa María, donde enseña desde hace dos décadas. Paralelamente, fue sumando experiencia en distintas empresas del sector hasta alcanzar un cargo gerencial en el área de tecnología en una firma radicada en la ciudad de Córdoba.
El punto de inflexión llegó en 2018, cuando junto a un socio decidió emprender y fundar Xcapit, una start-up tecnológica con sede en Córdoba. Desde entonces, Boiero se desempeña como director de Tecnología y cofundador de la empresa, que desarrolla soluciones digitales basadas en blockchain, inteligencia artificial y ciberseguridad, con foco en el impacto social y ambiental.
Actualmente, Xcapit emplea a 41 personas, en su mayoría cordobeses de la capital y del interior provincial, y lleva adelante proyectos vinculados a la seguridad digital de empresas, la tokenización y trazabilidad de activos ambientales, la inclusión financiera, la ayuda humanitaria en contextos sin conectividad y la optimización de procesos mediante inteligencia artificial.
Uno de los hitos más destacados de la firma es el desarrollo, junto a la UTN y el Blockchain Lab, de un modelo pionero de Generación Distribuida Comunitaria Virtual y Tokenizada, que integra asociatividad entre usuarios, redes inteligentes y tokenización de energías renovables.
Boiero subraya que la decisión de radicar la empresa en Córdoba no fue casual. “La provincia tiene un ecosistema tecnológico que le lleva años a otras regiones. Producto de la universidad pública y de políticas públicas sostenidas, hay talento escalable y valorado internacionalmente”, afirma.
La trayectoria personal y profesional de Fernando está profundamente atravesada por programas estatales: además del PPP, accedió a créditos del Banco de Córdoba para la compra de su vivienda y recibió acompañamiento de la Agencia Córdoba Innovar y Emprender en los primeros pasos de Xcapit. “Las oportunidades estaban, pero hay que salir a buscarlas. La Provincia da empujones clave, pero después depende del esfuerzo de cada uno”, resume.
De aquel primer empleo en 2001 a liderar hoy una empresa tecnológica con impacto regional, la historia de Boiero se consolida como un caso emblemático de movilidad social, innovación y articulación entre el Estado, el sector privado y el sistema universitario.
Córdoba abre la temporada de carnavales con el Suquía como escenario y festejos en los barrios
