Preparar una mochila de emergencia permite contar con elementos básicos ante una situación que obligue a abandonar rápidamente una vivienda o permanecer durante algunas horas sin servicios esenciales. La propuesta de las llamadas mochilas de 72 horas también ganó difusión en redes sociales, donde distintas cuentas comparten alternativas para armarlas con elementos disponibles en el hogar.
Una de esas propuestas fue difundida por J Rei a través de su cuenta alternativa Turro Táctico, un perfil que reúne contenidos sobre supervivencia, viajes, construcción y táctica y que supera los 113 mil seguidores en Instagram. Bajo el lema “Con poco hacemos mucho”, la cuenta comparte recomendaciones y recursos vinculados con la preparación para distintas situaciones.
La recomendación oficial en Argentina es contar con un kit o bolso de emergencia preparado para una eventual evacuación. El Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR) incluye entre los elementos básicos documentación, agua, botiquín, linterna, pilas, alimentos, artículos de higiene, medicamentos, abrigo, mantas, dinero y llaves.
Qué llevar en una mochila de 72 horas
La composición puede adaptarse al lugar donde se vive, el clima, las necesidades de cada persona y el tipo de emergencia más probable. No es necesario comprar todo de una vez: una alternativa es reunir elementos que ya estén disponibles en casa y completar el equipo progresivamente.
Entre los elementos prioritarios se encuentran:
- Agua potable en botellas o recipientes resistentes.
- Alimentos no perecederos, preferentemente aquellos que no requieran refrigeración ni una preparación compleja.
- Botiquín de primeros auxilios.
- Medicamentos personales y recetas o información médica relevante.
- Linterna y pilas de repuesto.
- Radio a pilas para recibir información si no hay conexión a internet.
- Power bank y cables para mantener cargados los dispositivos.
- Documentación personal protegida en una bolsa hermética.
- Dinero en efectivo.
- Llaves de la vivienda y, si corresponde, del vehículo.
- Elementos de higiene, como jabón, alcohol en gel, papel higiénico y toallitas.
- Ropa de abrigo, medias y una muda de repuesto.
- Manta térmica o algún elemento para protegerse del frío.
- Silbato, que puede servir para pedir ayuda.
- Herramientas básicas o una herramienta multiuso.
- Bolsas resistentes, que pueden utilizarse para residuos, protección o almacenamiento.
El Ministerio de Salud también recomienda sumar, según el contexto, elementos como calzado resistente, máscaras o pañuelos para proteger las vías respiratorias del polvo, cinta adhesiva, herramientas, una fuente de energía alternativa y copias de documentación importante.
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Dónde conviene guardarla
La mochila debería permanecer en un lugar conocido, accesible y cercano a una salida, pero sin bloquear las vías de evacuación.
También es importante que todas las personas que viven en la vivienda sepan dónde está y qué contiene. Las autoridades recomiendan elaborar un plan familiar de emergencia, definir un lugar seguro y realizar simulacros para comprobar cuánto tiempo lleva evacuar.
El peso también importa
Una mochila preparada para una emergencia tiene que poder transportarse durante un período prolongado. Por eso, más elementos no necesariamente significa mayor seguridad.
Una forma práctica de comprobarlo es utilizarla durante caminatas o salidas al aire libre. Esa experiencia permite detectar qué objetos realmente resultan útiles, cuáles sobran y qué podría faltar.
La mochila tampoco debería considerarse un objeto terminado: requiere revisión periódica. Una vez al mes se pueden controlar vencimientos, estado de las pilas, carga de las baterías, alimentos y condiciones de los recipientes de agua.
Una mochila adaptada a cada emergencia
No existe una única mochila válida para todas las situaciones. Los elementos necesarios pueden variar si se trata de una inundación, tormenta, incendio, corte prolongado de servicios, evacuación o desplazamiento fuera de una zona urbana.
En una emergencia climática, por ejemplo, el agua segura adquiere especial importancia. ANMAT advierte que durante inundaciones el agua puede contaminarse y recomienda utilizar agua segura para consumo, preparación de alimentos e higiene.
También es importante recordar que la mochila no reemplaza las indicaciones de las autoridades. Ante una emergencia, la prioridad es seguir las instrucciones oficiales, dirigirse a los lugares de evacuación establecidos y no exponerse a riesgos innecesarios.
Una forma sencilla de empezar
Para quienes todavía no tienen un kit, una alternativa es comenzar con lo indispensable: agua, alimentos, linterna, botiquín, medicamentos personales, documentos, abrigo y medios de comunicación.
Después se puede completar el equipo de acuerdo con las necesidades del hogar. La preparación no requiere comprar todos los elementos en un solo momento: puede construirse de manera gradual y revisarse periódicamente para asegurar que, si llega el momento de utilizarla, todo esté listo.
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