«Estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes. Hoy Argentina no llega a una tasa de crecimiento en la población y de natalidad que permita la reposición» del capital humano, expresó el presidente Javier Milei en su discurso de cierre del Consejo de las Américas, ante el establishment empresarial del país, donde argumentó que «esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre» que supuestamente promovería la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) bajo la mirada presidencial «nos está costando en términos de crecimiento y ni les cuento en términos del sistema previsional«.
Los antecedentes del ataque
No es la primera vez que el jefe de Estado embiste contra la IVE o el movimiento feminista. Tal como ocurre en otras expresiones de la derecha radical en el resto del mundo, el jefe de Estado ha hecho del derecho al aborto un blanco predilecto de su “batalla cultural”.
Hace apenas unos meses, por ejemplo, calificó a la periodista Débora Plager de “cómplice de asesinato” por haber defendido la IVE (Ley 27.610) durante el debate que terminó con su aprobación en el Congreso, en el año 2020. “Ella y todos los pañuelitos verdes son cómplices de todos los muertos que hay por abortos. Son todos cómplices de asesinato en el vientre de la madre. Son asesinos”, afirmó entonces en el streaming del “Gordo” Dan.
Esta vez, pretendió endilgarle los problemas de financiamiento del sistema previsional, sin reparar en que su gestión acumula una pérdida de más de 337.000 empleos formales –desde noviembre de 2023-, que es de donde salen los aportes para sustentar las jubilaciones que paga la Anses.
Javier Milei: «Los hijos de p… prebendarios tienen que quebrar»
La respuesta de Montero
“Presidente Milei, sería importante que tenga mayor información antes de hacer determinadas afirmaciones: una cosa es discutir la baja de la natalidad y otra muy distinta responsabilizar a las mujeres del desajuste del sistema previsional”, salió a responderle esta tarde la Secretaria de Salud y Desarrollo Humano de la Provincia de Córdoba, Liliana Montero, quien en un hilo de X explicó que “la caída de la fecundidad no es un fenómeno argentino. Es mundial. La tasa global pasó de alrededor de 5 hijos por mujer en los años 60 a 2,2 en 2024. Más de la mitad de los países ya están por debajo del nivel de reemplazo”.
“Argentina tampoco empezó a tener menos nacimientos con la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo”, aclaró Montero, quien explicó que “los nacimientos comenzaron a caer en 2014. La ley se sancionó en 2020”.
“Hay otro error que como jefe de Estado debería evitar: una mujer que decide no tener hijos no es necesariamente una mujer que aborta. Puede usar anticonceptivos. Puede haberse realizado una ligadura. Puede simplemente no querer ser madre. Son decisiones diferentes”, amplió la funcionaria provincial, que advirtió que “si realmente le preocupa la baja natalidad, la pregunta más seria que debería hacerse es por qué quienes sí quieren tener hijos muchas veces no encuentran condiciones para hacerlo: salarios insuficientes, precariedad laboral, falta de vivienda, dificultades para acceder a cuidados y desigualdad en las tareas de crianza”.
“El problema no es que las mujeres decidamos. El problema es un país que no garantiza condiciones para que decidir ser madre no sea un privilegio”, enfatizó Montero en una dura crítica a la gestión de Milei, donde completó: “Si queremos discutir la sostenibilidad del sistema previsional, discutamos empleo registrado, salarios, informalidad, productividad, envejecimiento, migración y financiamiento. Las mujeres no somos la variable de ajuste del sistema previsional”, concluyó con contundencia.
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