Este procedimiento, que amplía la procuración más allá de la muerte encefálica tradicional, permitió que un donante de 51 años —tras un protocolo de Adecuación del Esfuerzo Terapéutico— brindara una nueva oportunidad a cuatro pacientes en lista de espera del Incucai.
Durante la intervención se ablacionaron riñones y tejidos corneales, gracias a una articulación estratégica entre el Ecodaic, la Unidad de Procuración (UHPROT) del hospital y el soporte tecnológico de las máquinas de perfusión renal del Hospital Córdoba.
Verónica Aquindo, subdirectora del Hospital San Roque, explicó que este procedimiento exige una logística y coordinación sensiblemente distintas a los procesos habituales; y valoró: “Hoy no solo dimos el paso de ejecutar la donación en asistolia controlada, sino que el operativo nos fortaleció como equipo y demostró nuestra capacidad de respuesta ante desafíos de esta magnitud”.
«La donación en asistolia es una oportunidad real de respetar la autonomía del paciente. Acompañar a la familia en este tránsito es una tarea fundamental. Es un procedimiento que requiere pericia técnica, pero también una contención emocional profunda para todos los que intervenimos”, añadió Aquindo.
Un factor determinante en el éxito de estos operativos es la incorporación de tecnología de vanguardia. En este caso, se utilizaron máquinas de perfusión hipotérmica otorgadas por el INCUCAI al Hospital Córdoba.
Estos dispositivos extracorpóreos permiten extender significativamente el tiempo de isquemia (el lapso entre la ablación y el implante), facilitando la logística para receptores que residen en zonas lejanas. Además, su uso mejora la función inicial del órgano, reduciendo la estadía hospitalaria y la necesidad de diálisis postoperatoria.
Por su parte, Romina Quiroga, directora del Ecodaic, destacó: “La salud de la provincia vuelve a marcar un hito en la salud pública, uniendo el compromiso de profesionales de distintas instituciones en pos de generar nuevas oportunidades para quienes esperan un trasplante. El Hospital San Roque, al constituirse en septiembre de 2025 como la primera unidad de procuración a nivel provincial, permitió fortalecerse en las instancias de capacitación interna y llevar a cabo operativos de alta complejidad como este”.
“Sin dudas, la creación de servicios de procuración en hospitales y clínicas privadas es un gran avance; es una manera de jerarquizar nuestra labor y visibilizar su importancia, no solo ante otros servicios médicos, sino ante todos los usuarios del sistema de salud”, destacó Quiroga.
Finalmente, la funcionaria adelantó que próximamente se crearán nuevas Unidades Hospitalarias de Procuración de Órganos y Tejidos (UHPROT) tanto en hospitales públicos como en clínicas privadas. “El objetivo es no solo cumplir con el marco legal que garantiza el derecho del paciente a ser donante y la obligatoriedad del equipo de salud de respetarlo, sino también brindar una respuesta efectiva a los más de 900 cordobeses que hoy aguardan en lista de espera por un trasplante», concluyó.
Sobre la donación en asistolia controlada (DAC)
La medicina argentina suma un aliado estratégico para acortar las listas de espera: la donación en asistolia. Esta técnica permite que pacientes fallecidos por paro cardíaco se conviertan en donantes efectivos, eliminando la necesidad de esperar un diagnóstico de muerte cerebral para proceder con la ablación. Con este cambio de paradigma, el sistema de salud busca transformar el acceso a los trasplantes y salvar más vidas.
Su implementación bajo protocolos definidos y supervisados por equipos multidisciplinarios, inaugura un capítulo clave en el sistema de salud del país. El procedimiento se enmarca en la Ley 27.447 de Trasplante de Órganos, Tejidos y Células, que reconoce la muerte por cese irreversible de funciones circulatorias como criterio válido.
A partir de ese marco legal, el INCUCAI aprobó en 2023 un protocolo nacional que regula la donación en asistolia controlada. La norma establece con precisión los pasos que deben seguir los hospitales, el rol de cada equipo involucrado y las condiciones éticas y técnicas necesarias para llevar adelante el proceso.
Este modelo de donación se fundamenta en un protocolo de alta sensibilidad bioética: la Adecuación del Esfuerzo Terapéutico (AET). Esta instancia se activa cuando el equipo médico, en consenso con el paciente o su familia, decide retirar el soporte vital ante la irreversibilidad del cuadro. Lejos de ser un acto meramente clínico, este proceso garantiza el derecho a una muerte digna. Bajo este marco, el deceso se traslada a un entorno quirúrgico controlado donde, tras el cese circulatorio, se asegura la viabilidad de los órganos.
La implementación de la técnica DAC en el país muestra un avance sostenido. En Córdoba se llevaron a cabo cuatros operativos de este tipo: el Hospital de Urgencias contabiliza tres casos entre 2024 y 2025, sumados a un procedimiento en la Clínica Reina Fabiola en 2024.
A nivel internacional, Argentina se encamina a imitar el modelo español, donde la donación en asistolia ha superado a la tradicional por muerte encefálica.
