Buscan llevar tranquilidad tras la desaparición de cesio-137 en Rosario

Luego de que se activara un protocolo federal ante la falta de un elemento radiactivo, utilizado para calibrar equipos de medicina nuclear, consultamos al decano de la Famaf, Pedro Pérez, especialista en el tema.

El ARN fue almacenado en el laboratorio sobre una mesada, contenido dentro de una caja de plomo que carecía de cerradura de seguridad. Foto: ARN.

El ARN fue almacenado en el laboratorio sobre una mesada, contenido dentro de una caja de plomo que carecía de cerradura de seguridad. Foto: ARN.

La fuente radiactiva desaparecida en Rosario motivó la emisión de una alerta nacional por parte de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), organismo encargado del control y la fiscalización de materiales nucleares en Argentina.

Según informó la entidad, se trata de una fuente radiactiva de cesio-137 utilizada para la calibración y verificación de equipamiento de medicina nuclear. La situación fue detectada durante la tarde del martes, cuando se constató que el material ya no se encontraba en el lugar donde debía estar resguardado.

Qué se sabe sobre el material desaparecido

La fuente radiactiva estaba almacenada dentro de un recipiente cilíndrico de plomo de entre dos y tres centímetros de espesor, con dimensiones aproximadas de 12 centímetros de alto y 10 centímetros de diámetro. Este contenedor tiene la función de aislar la radiación y minimizar riesgos para las personas y el entorno.

De acuerdo con la información preliminar, la fuente radiactiva fue utilizada por última vez el viernes 12 de junio y posteriormente quedó guardada sobre una mesada dentro de un laboratorio de la ciudad de Rosario.

La denuncia fue realizada una vez constatada la ausencia del elemento, lo que activó los protocolos de seguridad correspondientes y la difusión de la alerta a nivel nacional.

«Hay que llevar la tranquilidad a la población»

Consultamos al decano de la Facultad de Matemáticas, Astronomía, Física y Ciencias de la Computación (Famaf) de la Universidad Nacional de Córdoba, Pedro Pérez, quien explicó que es el Cesio 137 y cuáles son los potenciales riesgos para quienes lo manipulen.

El decano de la Famaf está especializado en Física Aplicada a la Medicina Nuclear.

En ese sentido, Pérez buscó rápidamente buscar un mensaje tranquilizador a la población: «No se trata de un desastre nuclear, se ha perdido un elemento que es de uso común y no hay que dejarse llevar por noticias alarmistas». Pérez explicó que, a diferencia del conocido caso de Goiana (donde el material era polvo, se dispersó fácilmente y tenía mucha más actividad), en este caso el cesio está en forma de gel, dentro de una cápsula que previene su dispersión en el aire.

«No causa daño por el simple contacto o por compartir un espacio físico, y que el protocolo se activa por normativa debido a su larga vida media, pero que la comunidad debe mantener la calma», sostuvo el decano.

Pérez, que es especialista en física aplicada a la Medicina Nuclear, explicó a Hoy Día Córdoba que el cesio 137 es un material radioactivo (específicamente un isótopo) que sirve para calibrar equipamientos médicos, debido a que se conoce muy bien la energía de los fotones y electrones que emite. Además, detalla que tiene una vida media de 30 años, lo que significa que su actividad o radiación decrece a la mitad cada 30 años.
Pérez agregó que si alguien encuentra la cápsula, es muy probable que la identifique porque emite una luz azul.
«No se debe tocar, que hay que alejarse y se debe reportar inmediatamente a las autoridades (a la Autoridad Regulatoria Nuclear, o a la policía», explicando que «si está en su recipiente de plomo, debe mantenerse tapado, pero no hay un riesgo fuerte, a menos que exista un contacto directo y prolongado en el tiempo», sostuvo.
Por eso Pérez insiste en que «se debe llevar tranquilidad a la gente» y no reproducir información incorrecta o malintencionada, que solo busca un click en la noticia. «He visto gente muy preocupada en algunas redes porque estas cosas asustan y conducen a discursos en contra de lo nuclear que son muy infundados», concluyó Pérez.

Más allá de Chernóbil: La pesadilla azul que cambió el mundo (y por qué deberías verla en Netflix)

Salir de la versión móvil