Un deslizamiento de suelo de gran magnitud obligó a evacuar de manera preventiva a más de 90 familias en Comodoro Rivadavia durante la madrugada del domingo. El episodio, ocurrido alrededor de las 00:15, afectó principalmente a los barrios Sismográfica y El Marquesado, en el sector norte de la ciudad, y generó una situación de emergencia urbana debido al riesgo geológico persistente.
El movimiento del terreno estuvo acompañado por un corte repentino del suministro eléctrico y provocó importantes daños estructurales en viviendas: grietas profundas, hundimientos de cimientos, derrumbes parciales y colapsos de muros y techos. En varios casos, las casas quedaron inhabitables. “Mi casa se abrió por la mitad”, relató uno de los vecinos damnificados.
Bomberos Voluntarios, Defensa Civil y personal policial intervinieron de inmediato para asistir a las familias y coordinar las evacuaciones en plena noche. Los evacuados fueron alojados inicialmente en el Club Talleres y luego en otros espacios dispuestos por el municipio, como el Hotel Deportivo, el Albergue Municipal y gimnasios de clubes locales.
El intendente Othar Macharashvili calificó el episodio como “una catástrofe”, aunque destacó que no hubo víctimas fatales gracias al monitoreo previo y a las autoevacuaciones realizadas por los vecinos. “El terreno sigue en movimiento. La evacuación preventiva por 48 horas es una medida difícil, pero necesaria. Hoy lo más importante es cuidar la vida”, afirmó.
Desde el primer momento activamos el protocolo de emergencia y el Comité de Crisis ante los derrumbes del barrio Sismográfica y la zona de Marquesados/Los Tilos. La evacuación preventiva por 48 horas es una medida difícil, pero necesaria.
Hoy lo más importante es cuidar la…
— Othar Macharashvili 🤠 (@otharmach) January 18, 2026
Ante la gravedad del escenario, el Concejo Deliberante declaró la Emergencia Geológica y Urbanística por 90 días, lo que habilita un operativo integral que incluye cierre de perímetros, monitoreo constante, restricción de accesos y un plan de contingencia. El gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, y el Estado nacional pusieron recursos a disposición para asistir a las familias afectadas.
Por qué puede volver a ocurrir
Según explicó el geólogo José Paredes, docente de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, toda la ladera sur del cerro Hermitte corresponde a un deslizamiento histórico, previo incluso al desarrollo urbano. El movimiento actual es una reactivación de esa inestabilidad, favorecida por la presencia de arcillas expansivas, pendientes pronunciadas y cambios en la humedad del suelo.
“El evento no está terminado. Se esperan nuevas reactivaciones, probablemente de menor magnitud, pero el riesgo sigue siendo alto”, advirtió el especialista, quien recomendó no volver a habitar ni urbanizar el sector debido a la generación de miles de fracturas abiertas tras el colapso.
Alertas «ignoradas»
Tras el derrumbe, volvió a cobrar relevancia un informe del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) de 2002, que ya advertía sobre la peligrosidad geológica del barrio Sismográfica. El estudio alertaba sobre la expansión urbana sobre materiales naturalmente inestables y recomendaba prohibir nuevas construcciones, restringir el riego y establecer sistemas de monitoreo y alarma.
Pese a esas advertencias, el barrio continuó creciendo. Hoy, más de dos décadas después, el colapso del cerro Hermitte reavivó el debate sobre la planificación urbana en zonas de riesgo y la necesidad de soluciones habitacionales definitivas para las familias afectadas.
Mientras continúan las evaluaciones técnicas, las autoridades reiteran el pedido de respetar las evacuaciones y las restricciones de acceso. “Este es un problema geológico de gran escala que va a requerir soluciones sociales y territoriales a largo plazo”, concluyó Paredes.
