La UBA se suma a la misión Artemis II de la NASA para el regreso a la Luna

Un microsatélite argentino formará parte del histórico vuelo tripulado, que despegará en los próximos días desde Estados Unidos.

La UBA se suma a la misión Artemis II de la NASA para el regreso a la Luna

La Universidad de Buenos Aires participa en la misión Artemis II con el microsatélite argentino Atenea, que será clave para validar tecnologías en el espacio profundo.

La Universidad de Buenos Aires será protagonista de un nuevo capítulo en la exploración espacial al participar en la misión Artemis II de la NASA, que marcará el regreso de vuelos tripulados a la Luna tras más de cinco décadas.

El lanzamiento está previsto entre el 1 y el 6 de abril desde Cabo Cañaveral, y contará con la presencia del microsatélite argentino Atenea, un desarrollo tecnológico en el que tuvo un rol clave la Facultad de Ingeniería de la UBA (FIUBA).

Se trata de un CubeSat de clase 12U, un satélite compacto de aproximadamente 30 por 20 por 20 centímetros, que viajará a bordo del Orion Stage Adapter (OSA), junto a otros tres dispositivos similares. Estos serán liberados pocas horas después del despegue, una vez que el módulo se separe de la nave principal Orion.

La inclusión de Atenea en la misión no fue un proceso sencillo. Argentina logró posicionarse entre los cuatro países seleccionados, junto a Corea del Sur, Arabia Saudita y Alemania, que cumplieron con los exigentes estándares técnicos y de seguridad requeridos por la NASA para integrar cargas útiles en una misión tripulada.

El decano de la Facultad de Ingeniería, Alejandro Martínez, explicó que la convocatoria surgió tras la firma de acuerdos internacionales vinculados al programa Artemis. “Se presentaron múltiples proyectos y solo unos pocos lograron superar los requisitos necesarios para ser incluidos”, señaló.

El objetivo principal del microsatélite será validar tecnologías clave para futuras misiones espaciales. Entre sus funciones, Atenea medirá niveles de radiación en órbitas profundas, evaluará componentes electrónicos en condiciones reales, recopilará datos GPS en trayectorias alejadas de la Tierra y probará sistemas de comunicación de largo alcance.

El proyecto está liderado por la CONAE, con la participación de instituciones científicas y académicas como el Instituto Argentino de Radioastronomía, la Comisión Nacional de Energía Atómica, la Universidad Nacional de La Plata y la Universidad Nacional de San Martín, además de la empresa VENG S.A.

Desde el ámbito académico, el profesor Fernando Filippetti, responsable del desarrollo en FIUBA, destacó el valor de esta experiencia, especialmente por la participación de estudiantes en el diseño del satélite. “La validación tecnológica en condiciones reales es uno de los principales objetivos, y esta misión representa una oportunidad única”, afirmó.

A su vez, el docente Guillermo Salvatierra integra el equipo que ya se encuentra en Cabo Cañaveral, acompañando las instancias finales previas al lanzamiento.

La misión Artemis II no solo representa un hito para la exploración lunar, sino también un avance significativo para el desarrollo científico argentino, que vuelve a posicionarse en la escena internacional con tecnología propia en una de las misiones más ambiciosas de la actualidad.

Despiden a Ian Cabrera, el chico que fue asesinado por un compañero en San Cristóbal

Salir de la versión móvil