La investigación por el caso de la adolescente que en septiembre de 2025 se atrincheró con un arma en su escuela de Mendoza tuvo un cambio significativo este lunes, tras la detención de un celador del establecimiento, acusado de abuso sexual contra la menor.
La decisión fue adoptada por la fiscal Laura Nieto, quien ordenó la aprehensión preventiva del trabajador luego de que la joven relatara los hechos en el marco del acompañamiento psicológico y ante el Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI).
Lo que pasó en la escuela
De acuerdo con fuentes de la Dirección General de Escuelas, el testimonio de la estudiante señaló de manera directa al empleado como presunto responsable de los abusos.
El episodio que dio origen a la causa ocurrió hace casi seis meses en la escuela Marcelino Blanco, ubicada en La Paz. En aquella ocasión, la alumna de 14 años ingresó al edificio con una pistola 9 milímetros que había tomado de su padre, excomisario de la Policía de San Luis, y efectuó dos disparos al aire.
El operativo se extendió durante varias horas y obligó a evacuar a docentes y compañeros, algunos de los cuales fueron asistidos por crisis nerviosas. Finalmente, tras negociaciones, la menor entregó el arma y recibió contención médica.
En un primer momento, la pesquisa contempló hipótesis como situaciones de acoso escolar o conflictos internos. Sin embargo, la declaración posterior de la adolescente reorientó la investigación hacia el celador, quien permanece detenido a la espera de la definición de su situación judicial.
