La causa por la feroz golpiza a un joven de 19 años a la salida de un boliche en Tafí del Valle sumó este miércoles una definición judicial clave. Un juez de Tucumán dictó prisión preventiva por 30 días para dos de los acusados, al considerar la gravedad del ataque y el riesgo de que los imputados puedan entorpecer la investigación, que aún busca identificar al resto de los involucrados.
La audiencia se realizó en la ciudad de Monteros, donde la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Física, a cargo de Mónica García de Targa, formalizó la acusación contra Máximo Carreras (19) y Santiago Bagne (18). Ambos están imputados por el delito de lesiones graves en grado de tentativa, agravadas por haber actuado en grupo y de común acuerdo con otras personas.
Según la reconstrucción del Ministerio Público Fiscal, el ataque ocurrió cerca de las 5 de la mañana del sábado pasado, en las inmediaciones del boliche “La Cañada”. Un grupo de alrededor de 15 jóvenes persiguió a la víctima, Patricio Ledesma, tras su salida del local nocturno. La agresión se produjo en patota: el joven fue rodeado, derribado al suelo y golpeado con puños y patadas en la cabeza y el cuerpo, hasta quedar inconsciente en una zanja.
Durante la audiencia, el auxiliar de fiscal Hugo Campos describió el episodio como “extremadamente violento” y remarcó la desproporción entre la cantidad de atacantes y la situación de indefensión de la víctima. La teoría del caso sostiene que los agresores formaron un cerco humano para impedir la fuga del joven y evitar que terceros pudieran asistirlo.
La secuencia fue filmada por un testigo y el video se convirtió en una pieza central de la causa. Pese a la brutalidad del ataque, Ledesma recibió el alta médica el mismo día y se encuentra fuera de peligro. Ya en su casa, difundió un video en redes sociales donde mostró las lesiones sufridas y apuntó contra sus agresores, advirtiendo sobre el riesgo mortal que implican este tipo de ataques colectivos.
En paralelo, se confirmó que uno de los acusados integra el plantel del Club Huirapuca. La institución emitió un comunicado en el que repudió los hechos de violencia y dispuso la suspensión provisoria del jugador hasta que se defina su situación procesal.
El caso generó una fuerte repercusión en la provincia. El gobernador Osvaldo Jaldo calificó a los agresores como “cobardes” y aseguró que la investigación continuará hasta identificar a todos los responsables. Desde la fiscalía anticiparon que se esperan nuevas medidas judiciales y posibles detenciones, mientras avanza el análisis de las pruebas y testimonios.
