Solo tres provincias garantizan los 190 días de clase

Un informe advierte que la mayoría de las jurisdicciones no alcanza la meta acordada tras la pandemia y que más de 700 mil alumnos no llegarán al mínimo anual de horas.

Solo tres provincias garantizan los 190 días de clase

Un informe nacional advierte que apenas tres jurisdicciones cumplirán en 2026 con el piso de 190 días de clase acordado tras la pandemia y que más de 700 mil alumnos no alcanzarán el mínimo de horas exigidas, lo que reaviva el debate sobre la continuidad pedagógica y la falta de controles efectivos.

Un relevamiento de Argentinos por la Educación encendió una señal de alerta sobre el calendario escolar 2026: apenas tres provincias, Santiago del Estero, San Luis y Mendoza, cumplirán con los 190 días de clase efectivos acordados por el Consejo Federal de Educación (CFE) para el nivel primario. El resto de las jurisdicciones quedará por debajo de esa meta, aunque en casi todos los casos superarán el piso legal de 180 jornadas establecido por ley.

El informe, titulado “Calendarios escolares 2026: horas de clase y planificación provincial del año escolar”, analiza la programación oficial presentada por las 24 jurisdicciones y advierte sobre el impacto que feriados, jornadas institucionales y otras suspensiones tienen sobre el tiempo real de enseñanza.

De acuerdo con el estudio, solo Santiago del Estero (192 días), San Luis (191) y Mendoza (190) alcanzan o superan el objetivo fijado tras la pandemia para recuperar aprendizajes perdidos. En el extremo opuesto, Catamarca es la única provincia que no llega siquiera a los 180 días cuando se descuentan las jornadas institucionales, con 178 días previstos.

Horas mínimas en riesgo

El análisis también pone el foco en la carga horaria. Desde 2024, la normativa nacional define como “día efectivo de clase” aquel que garantiza al menos cuatro horas reloj de actividad pedagógica presencial. En consecuencia, las provincias deben asegurar 190 días o su equivalente en 760 horas anuales.

Sin embargo, en siete distritos una parte significativa de la matrícula no alcanzará ese umbral: Santa Cruz (91% de sus alumnos), La Rioja (87%), Tucumán (72%), San Juan (51%), Río Negro (49%), Buenos Aires (25%) y Chubut (20%).

En total, 718.712 estudiantes, el 15% del alumnado primario del país, no llegarán al mínimo de horas establecido. Si bien la cifra es inferior a la estimada para 2025, cuando más del 40% de la matrícula estaba en esa situación, el número continúa siendo elevado.

Feriados y planificación

El informe detalla que todas las provincias contemplan 10 días de receso invernal y que en 2026 habrá 19 feriados nacionales, incluidos los turísticos, además del asueto por Jueves Santo y el Día del Maestro. Solo uno de esos feriados cae en fin de semana, mientras que cuatro coinciden con el receso de verano. A esto se suman feriados provinciales en al menos 13 jurisdicciones.

Además, las jornadas institucionales, instancias de capacitación docente, inciden de manera desigual: en algunas provincias implican suspensión total de clases y en otras no, lo que impacta en la cantidad final de días efectivos.

Entre la planificación y la realidad

Los autores del estudio, Gustavo Zorzoli, María Sol Alzú y Tomás Besada, subrayan que los datos corresponden a la planificación oficial y no reflejan necesariamente el cumplimiento efectivo, que puede verse afectado por paros, problemas edilicios, inclemencias climáticas o ausentismo.

“Por séptimo año consecutivo analizamos los calendarios y observamos que, aunque mejoró el cumplimiento de los 180 días, la gran mayoría de las jurisdicciones no alcanza los 190 días acordados por unanimidad en el ámbito federal”, sostuvo Zorzoli. Según señaló, en la Argentina no existen mecanismos de control efectivos que sancionen el incumplimiento de estas metas.

Desde el Ministerio de Capital Humano, del que depende la Secretaría de Educación, respondieron que el eje de la política educativa actual no se limita al conteo de días, sino al tiempo pedagógico real. Destacaron medidas como la extensión de jornada y la política de “una hora más”, además de la intención de mejorar los sistemas de información para monitorear presentismo y horas efectivamente dictadas.

Un problema estructural

Especialistas coinciden en que el calendario escolar es la base que organiza el tiempo de enseñanza, pero advierten sobre la brecha entre lo planificado y lo que ocurre en las aulas. Sin datos nominales que registren día a día la asistencia y las horas dictadas, el cumplimiento de los 190 días puede quedar en el plano formal.

Tras la pandemia, el CFE elevó el mínimo anual a 190 jornadas para compensar la pérdida de tiempo pedagógico y favorecer la recuperación de aprendizajes, una decisión ratificada hasta 2026. No obstante, el informe muestra que ese objetivo todavía está lejos de generalizarse.

En un sistema que logró ampliar la cobertura, pero aún enfrenta dificultades en calidad y egreso efectivo, el desafío no es solo sumar días al calendario, sino garantizar continuidad pedagógica real.

Porque, como advierte el estudio, la distancia entre lo que se planifica y lo que efectivamente se enseña puede ser determinante en la trayectoria educativa de millones de alumnos.

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