Al menos 22 personas murieron, entre ellas ocho niños, y otras 14 resultaron heridas tras el derrumbe de un edificio residencial en el oeste de la Ciudad de Gaza. Además, otras 10 personas fueron rescatadas con vida del inmueble, que colapsó durante la madrugada de este miércoles, según informaron el hospital Al Shifa y el Ministerio de Sanidad gazatí.
El edificio estaba ubicado en la calle Al Sinaa y era utilizado como refugio por familias desplazadas. Allí vivían alrededor de un centenar de personas, pese a que la construcción había sufrido graves daños durante la guerra. En 2024 y 2025 había sido bombardeado en varias oportunidades y solo conservaba parte de su estructura, con las ventanas cubiertas con plásticos y cartones.
De acuerdo con la Defensa Civil, los habitantes habían sido advertidos sobre el riesgo de derrumbe debido al deterioro estructural, las explosiones registradas en edificios cercanos y las variaciones de temperatura.
“Advertimos del riesgo de que se produzcan otros derrumbes como este, ya que en la Franja de Gaza, en las zonas habitadas por la población, hay cerca de 2.000 edificios en estas condiciones, y todos ellos están llenos de ciudadanos”, señaló el portavoz de la Defensa Civil, Mahmud Basal, en declaraciones a los medios junto al edificio colapsado.
“Esperamos que el mundo se dé cuenta de la gravedad de esta cuestión”, añadió Basal, quien explicó que las familias permanecían en el inmueble pese a los daños por la falta de alternativas habitacionales y de espacios suficientes para instalar centros de acogida.
Los rescatistas indicaron que ya no tienen esperanza de encontrar más supervivientes bajo los escombros, debido a que desde hace horas no consiguen escuchar voces.
Las tareas de rescate, además, estuvieron condicionadas por la falta de equipamiento y combustible. Según reportó EFE desde el lugar, los equipos trabajan con tres máquinas excavadoras que, de acuerdo con fuentes de la Defensa Civil, son las únicas disponibles en la Franja de Gaza, debido a las dificultades para el ingreso de maquinaria al enclave.
El derrumbe ocurrió alrededor de las 2 de la madrugada, pero las máquinas llegaron recién a las 8.30, ya que se encontraban en zonas alejadas del centro de Gaza. Además, deben detenerse cada dos horas por la escasez de aceite de motor, lo que obliga a interrumpir las tareas para permitir que los motores se enfríen.
Ante esta situación, el portavoz de la Defensa Civil pidió “con carácter urgente” que se facilite el equipamiento necesario para las operaciones de rescate, tanto en el edificio derrumbado como en los escombros de otras construcciones que aún albergarían miles de cadáveres.
Por su parte, la oficina de prensa del Gobierno de Gaza, controlado por Hamás, responsabilizó del derrumbe a los retrasos en la prometida reconstrucción del territorio. “Consideramos a la ocupación israelí y a la comunidad internacional plenamente y directamente responsables de esta catástrofe que está padeciendo nuestro pueblo palestino”, afirmó.
Destrucción y reconstrucción tras el 7 de octubre
La mayoría de los edificios de la Franja de Gaza han sido destruidos o dañados por los bombardeos israelíes, iniciados en respuesta a los ataques del 7 de octubre de 2023, perpetrados por Hamás, que dejaron más de 1.200 muertos en Israel. Hamás es considerado una organización terrorista por Israel, Estados Unidos, la Unión Europea y otros países.
La campaña militar israelí en Gaza dejó más de 73.000 palestinos muertos, según cifras del Ministerio de Salud del territorio palestino, bajo la autoridad de Hamás y reportadas por Naciones Unidas.
Israel permitió el ingreso selectivo de ayuda a Gaza desde la declaración de un alto el fuego mediado por Estados Unidos en octubre de 2025. Al mismo tiempo, su Ejército continuó realizando ataques y restringió el ingreso de determinados equipos al considerar que podrían tener también un uso militar.
