MADRID.- Con una nueva cita electoral a menos de un mes, la clase política de España inició ayer el largo camino de negociaciones para formar Gobierno con el triunfo del jefe de Gobierno Pedro Sánchez (PSOE) en las elecciones legislativas del domingo como eje directriz, aunque sin mayoría propia como para imponerse.
La presidenta del Partido Obrero Socialista Español, Cristina Narbona, confirmó empero ayer lo que era un rumor: que Sánchez intentará “gobernar en solitario” en el Ejecutivo español. “El PSOE va a intentar un Gobierno en solitario”, definió Narbona, quien consideró que “con 123 diputados, creemos que tenemos un respaldo más que suficiente para ser el timón de este barco. Sabemos perfectamente que Unidas Podemos nos ha ayudado mucho y nos refuerza en sentido progresista. Pero pensamos que podemos seguir avanzando en esta fórmula que hemos iniciado”.
El propio Sánchez venía reiterando en las últimas semanas que su opción preferente era continuar al frente de un Ejecutivo exclusivamente del PSOE, en el que tendrían cabida “independientes de reconocido prestigio”. Sin embargo, el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, viene dejando en claro que esta vez no le dará apoyo de manera gratuita y quiere entrar en el Gobierno. “Somos imprescindibles para que haya un Gobierno de izquierdas”, consideró el mismo domingo de los comicios, donde relativizó el hecho de que hubieran perdido 29 escaños (sacaron 42) respecto a 2016. “Es suficiente para cumplir nuestros objetivos”, enfatizó Iglesias, y anticipó que “ahora toca trabajar mucho y con discreción, se vienen muchas reuniones. Hemos quedado en hablar y reunirnos en breve (con Sánchez). Hay que hacer un programa de Gobierno”.
Lo cierto es que ni el PSOE ni Unidas Podemos tienen apuro: todo indica que esperarán a las elecciones autonómicas, municipales y europeas del 26 de mayo para medir fuerzas, en una verdadera partida de ajedrez de resultado incierto. “Tenemos que ver qué sucede en los ayuntamientos (…) en muchas comunidades autónomas y en el Parlamento Europeo”, aclaró ayer la propia Narbona, quien ratificó que “no hay ninguna prisa: de momento seguimos en campaña”. Por lo pronto, la posibilidad de una alianza entre el PSOE y Ciudadanos quedó descartada por ambos partidos.
Lo cierto es que Bruselas y las principales cancillerías europeas respiraron aliviadas con el triunfo socialista, que no sólo pone fin a tres años de inestabilidad política en la cuarta economía de la unión, sino que también parece poner límites al ascenso del nacionalismo de derecha antes de los comicios europeos.
Prohíben la candidatura de Puigdemont
MADRID.- El ex presidente catalán Carles Puigdemont fue excluido de las elecciones europeas del 26 de mayo, según informó ayer la autoridad electoral española, decisión que fue calificada como un “golpe a la democracia” por el líder independentista. La resolución prohíbe a Puigdemont y a dos de sus antiguos ministros regionales, Toni Comín y Clara Ponsatí, presentarse en los comicios regionales porque, habiendo huido al extranjero para evadir la justicia de España, no pueden ser considerados como residentes en el país. “Se confirma el escándalo jurídico y el golpe a la democracia en el fondo y la forma”, respondió Puigdemont desde Bruselas, donde reside desde el año pasado.
