«El régimen secuestró» a Zambrano, denunció ayer en Twitter el jefe parlamentario Juan Guaidó, reconocido como mandatario interino por medio centenar de países y quien lideró la sublevación el 30 de abril. Estados Unidos y varios países de América latina rechazaron la acción.
«Intentan desintegrar el poder que representa a todos los venezolanos, pero no lo van a lograr», añadió Guaidó, que no forma parte de los inculpados, refiriéndose al Parlamento de mayoría opositora.
Al entrar la noche, agentes del servicio de inteligencia interceptaron a Zambrano en su vehículo frente a la sede de su partido en Caracas. Al resistirse al arresto fue trasladado en una grúa al Helicoide, cuartel del organismo. Una caravana de patrullas escoltaba al remolcador, publicó la agencia internacional de noticias AFP.
El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), de línea oficialista, ordenó enjuiciar a Zambrano la semana pasada y entre el martes y el miércoles sumó a otros nueve congresistas.
A pedido del TSJ, la Asamblea Constituyente -integrada solo por chavistas- despojó de su inmunidad a siete parlamentarios, incluido Zambrano, y anticipó el mismo procedimiento para los demás. «Tendrán que pagar ante la justicia», advirtió el presidente de la Constituyente, Diosdado Cabello, al celebrar la captura.
