ANKARA.- Turquía lanzó ayer su anunciada ofensiva militar sobre las milicias kurdas en el norte de Siria, días después de que las tropas de Estados Unidos se retiraran de la zona, con ataques aéreos apoyados por artillería contra posiciones a lo largo de toda la frontera y una invasión terrestre. A las cuatro de la tarde en Turquía, el Ejército recibió la orden de iniciar el ataque y sus aviones comenzaron a bombardear objetivos de las milicias kurdas.
“Las Fuerzas Armadas Turcas, junto con el Ejército Nacional Sirio, lanzaron la Operación Manantial de Paz contra los terroristas PKK/YPG (milicias kurdas) y el Daesh (Estado Islámico) en el norte de Siria”, informó el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, mientras que poco después el Ministerio de Defensa anunció el inicio de la incursión terrestre. Los cazas turcos bombardearon las poblaciones en la frontera norte de Siria, entre ellas Ras al Ain, Tel Abyad y Qamishli: la televisión mostró imágenes de columnas de humo elevándose sobre ellas y varios incendios.
Por su lado, las autoridades kurdo-sirias anunciaron una movilización y alerta general para defenderse de las “amenazas del Ejército turco y sus mercenarios”, según informó en un comunicado. Un vocero de las fuerzas kurdas, Mustafa Bali, alertó luego que “aviones de guerra turcos han empezado a bombardear zonas civiles, hay pánico entre la gente”. El Pentágono norteamericano lamentó a su vez la decisión turca de actuar “unilateralmente” en Siria, aunque Donald Trump retiró las tropas del lugar.
