Los indígenas redoblan el desafío contra Lenín Moreno

Los indígenas redoblan el desafío contra Lenín Moreno

QUITO. – La crisis política y social desatada en Ecuador por el paquete de medidas tomado la semana pasada por el gobierno de Lenín Moreno, en base a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), no deja de profundizarse pese a que las protestas sociales encabezadas por las comunidades indígenas dieron ayer una tregua.
La principal organización de los pueblos originarios dio empero un portazo al diálogo abierto por el Gobierno para resolver la violenta crisis, que en una semana ya dejó cinco muertos y cientos de heridos en las manifestaciones. “Nada de diálogo con un Gobierno asesino”, dijo la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) en un comunicado firmado por su presidente, Jaime Vargas. Frente a los indígenas que se concentran en un coliseo de Quito, el dirigente llamó de hecho a “radicalizar las acciones” mediante “bloqueos de vías y las tomas” de edificios públicos: “¡Vamos a radicalizar con más fuerza, compañeros, y si tienen que denunciar y si tienen que matarme, que me maten!”, exclamó Vargas.

De esta manera, el dirigente lanzó un balde de agua fría a las expectativas abiertas por el presidente Lenín Moreno de llegar a un posible arreglo con la mediación de la iglesia católica y las Naciones Unidas, iniciadas el mismo miércoles de las caóticas protestas. La crisis está de hecho lejos de menguar, pese a las manifestaciones optimistas del mandatario: el Gobierno tuvo que paralizar el transporte de petróleo por el principal oleoducto, medida que ya generó pérdidas por más de 12 millones de dólares.

La Defensoría del Pueblo informó además de cinco civiles muertos, incluido un dirigente indígena, desde el inicio de la protesta el 2 de octubre. Ocho policías también están en poder de militantes de la Conaie en el coliseo, donde hierven los ánimos contra el gobierno y muchos temen un trágico desenlace (ver Policías…).

Aun así, Moreno resiste respaldado por el mando militar, los gremios económicos más poderosos y la derecha política a la que se acercó después de romper con Rafael Correa, devenido ahora en su mayor adversario político. Tiene 74.000 militares y policías desplegados en la capital del país (donde pasó brevemente el miércoles y se volvió a refugiar en Guayaquil), un verdadero polvorín que podría estallar en cualquier momento.

Policías rehenes 

QUITO. Los manifestantes indígenas mantenían retenidos ayer a ocho policías en la Casa de la Cultura de Quito y amenazaban con aplicar la “justicia ancestral” sobre ellos si las fuerzas de seguridad atacaban esa sede, supuestamente una “zona segura” pactada con el Gobierno en medio de la crisis. “Afuera nos dicen que el Gobierno empieza a mandar ya las bombas lacrimógenas, entonces ahora nuestros líderes indígenas no les van a soltar a los policías porque necesitamos un respeto. Si ellos nos agreden, nosotros vamos a aplicar la justicia indígena”, adelantó Fabián Masabanda, indígena de la provincia de Imbabura.

Cinco muertos 

QUITO.- La Defensoría del Pueblo confirmó ayer el fallecimiento de un manifestante en las protestas del miércoles contra la eliminación de los subsidios a los combustibles, con lo que las protestas ya llevan un saldo de cinco fallecimientos. Una fuente del organismo confirmó además que el manifestante fallecido es Inocencio Tucumbio, dirigente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas, principal organización de las protestas El dirigente murió por un trauma cráneoencefálico durante las protestas, que fueron repelidas por las fuerzas de seguridad con una violenta represión que incluyó gran cantidad de gases lacrimógenos.

Apoyo regional

LIMA.- Los presidentes de Perú y Chile rechazaron ayer el “intento de desestabilizar” al mandatario ecuatoriano Lenín Moreno, asediado por las protestas sociales, en una declaración suscrita al cierre de una sesión de trabajo conjunta. Los mandatarios, Martín Vizcarra (Perú) y Sebastián Piñera (Chile), felicitaron además “el esfuerzo por abrir espacios de diálogo y entendimiento de manera de encauzar los requerimientos de las organizaciones sociales”. Por su parte, desde Bruselas, el ex presidente de Ecuador, Rafael Correa, consideró que “el Gobierno de Moreno está clínicamente muerto, no tiene salida”.

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