LA PAZ.- Todo indicaba anoche, al cierre de esta edición, que el presidente Evo Morales no llegaría a garantizar su nueva reelección al frente de la presidencia de Bolivia en primera vuelta, ya que la diferencia que sacaba en los comicios nacionales de ayer sobre su principal rival, Carlos Mesa, no alcanzaba para evitar el ballotage.
Los cómputos provisorios difundidos anoche por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia daban un 45,7% de los votos al mandatario del MAS (Movimiento al Socialismo), mientras que el postulante de Comunidad Ciudadana llegaba al 37,8% de los sufragios. Los números respondían al 83% de las mesas escrutadas por un sistema de conteo rápido, por lo que la tendencia parecía difícil de revertir, aunque el 17% de los votos que aún no habían sido contabilizados provenía de la “Bolivia profunda”, zonas rurales y alejadas de las grandes ciudades, que normalmente respaldan al mandatario del MAS.
Para ganar en primera vuelta, Morales necesitaba sacar más de diez puntos de diferencia sobre el resto de los postulantes. Si se confirmaba la tendencia, el mandatario debería ir por primera vez a una segunda vuelta con Mesa, programada para el 15 de diciembre. “La tendencia es que al momento hay una segunda vuelta con un estrecho margen, un pronóstico reservado. Una reconfiguración de la Asamblea Legislativa”, anticipó el analista Franklin Pareja.
La jornada electoral transcurrió con sorprendente calma en todo el país, teniendo en cuenta el duro clima de campaña y las insistentes denuncias de la oposición de que habría fraude. De hecho, el propio Mesa sembró sospechas al emitir su voto: “No confío en la transparencia del proceso, el TSE nos ha demostrado que es un brazo operativo del Gobierno”, advirtió el también ex presidente (2003-2005).
Morales, por su parte llegó caminado sonriente a una escuela de la región del Chapare, en la zona central boliviana de Cochabamba. “Somos muy optimistas, tenemos mucha confianza, pero fundamentalmente confianza en la democracia”, aseguró allí.
Por lo demás, la sorpresa la daba el candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Chi Hyun Chung, quien lograba el 8,77% de los votos tras una corta campaña y desplazaba al cuarto lugar al postulante de la alianza Bolivia Dice No (21F), Óscar Ortiz, quien se quedaba con 4,41% de los votos.
