Más de 4.000 personas mueren sin poder atenderse en Brasil

Más de 4.000 personas mueren sin poder atenderse en Brasil

BRASILIA.- Mientras el presidente Jair Bolsonaro anticipa un ajuste en el auxilio de emergencia implementado para los trabajadores informales y desocupados en Brasil, la pandemia del coronvirus se sigue extendiendo a ritmo descontrolado en el vecino país, donde ayer superó los 3.700.000 de contagios.

El Ministerio de Salud, en efecto, informó 47.161 nuevas infecciones en sólo 24 horas y 1.086 nuevas muertes en el día, con lo que superó los 3,7 millones de enfermos y los 117.000 muertos. La dimensión trágica de estas cifras quedó reflejada en un relevamiento publicado por el diario El País, que descubrió que más de 4.000 personas enfermas de Covid-19 murieron a la espera de una cama en las Unidades de Atención Intensiva (UTI) de los hospitales de seis estados.

Los datos publicados revelan, en efecto, que al menos 4.132 personas murieron antes de llegar a una cama de cuidados intensivos para tratarse de la enfermedad en Río de Janeiro, Río Grande do Norte, Minas Gerais, Espírito Santo, Bahía y Maranhão. El dato es revelador ya que esas 4.000 muertes reflejan la situación de menos de un tercio del país, ya que solo esos seis estados reportaron el dato, que sin embargo abarca tanto casos de desasistencia por colapso del sistema de salud como situaciones en las que los pacientes llegaron tan graves que no hubo tiempo para ponerlos en cuidados intensivos, aunque estos son los menos. Las cifras revelan por ello el nivel de colapso del sistema sanitario brasileño causado por la pandemia.

En Río de Janeiro, por ejemplo, al menos 2.340 pacientes infectados murieron antes de llegar a una cama de cuidados intensivos; mientras que en Bahía la cifra llegó a 734 personas, más de la mitad (482) solamente en los meses de junio y julio, cuando el sistema estuvo al límite. En Rio Grande do Norte, la estadística alcanza al 14% de las personas muertas por coronavirus: 314 víctimas que no llegaron a atenderse en una UTI.

En este contexto, el presidente Bolsonaro anunció ayer que suspendió la creación de un plan social que iba a reemplazar el Bolsa Familia implementado por Lula da Silva, que atiende a unas 35 millones de personas. No voy a sacarle a los pobres para darle más a los paupérrimos”, afirmó Bolsonaro, cuyo plan efectivamente preveía retirar los fondos del plan para destinarlos exclusivamente a los indigentes. Pero al mismo tiempo, el mandatario anticipó que dará de baja el auxilio de emergencia implementado para los trabajadores informales y desocupados sin renta, casi la mitad de la población, en medio de la pandemia.

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