La problemática de las apuestas online volvió a estar en la agenda mediática tras la decisión del Gobierno de Brasil de prohibir esta actividad en el país. El pasado 25 de septiembre, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva firmó un decreto provisional que prohíbe las llamadas “bets”, los casinos digitales y su publicidad, así como los acuerdos comerciales con clubes de fútbol, medios e influencers.
La medida llega a pocos días de las elecciones generales del 4 de octubre, en las que Lula da Silva buscará un nuevo mandato. A su vez, el combate contra las apuestas ha sido uno de los ejes de su campaña. El Ejecutivo sostiene que el crecimiento de las “bets” contribuyó al endeudamiento de los hogares y que el fenómeno afecta especialmente a los sectores más vulnerables.
Según datos citados por el Gobierno de Brasil, cerca de 25 millones realizaron apuestas en 2025 por un volumen estimado de 220.600 millones de reales (equivalentes a US$42.500 millones), mientras que la recaudación tributaria asociada al sector rondó los 9.000 millones de reales. Esa cifra ya fue superada durante los primeros ocho meses de 2026.
Asimismo, un estudio de la Universidad de San Pablo (USP) calculó que las apuestas redujeron el consumo y restaron entre 120.000 y 141.000 millones de reales a la actividad económica brasileña durante 2025.
Si bien la actividad era regulada desde 2023, las consecuencias de la problemática fueron ganando cada vez más lugar en el debate cotidiano e institucional. Y, a pesar de las críticas por el “uso político” de la medida, la iniciativa cuenta con un fuerte respaldo social. El 75% de los brasileños apoya la prohibición de las apuestas online, según una encuesta realizada por AtlasIntel y Bloomberg en septiembre pasado.
La problemática de las apuestas online no se restringe a Brasil. El debate atraviesa fronteras y vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de hacer algo al respecto en Argentina, y en particular, en nuestra provincia.
En este marco, Hoy Día Córdoba dialogó con Munir Bracco, vocero del Arzobispado local, quien en diferentes oportunidades advirtió sobre las consecuencias de la ludopatía e incluso llevó la voz de la Iglesia de Córdoba al Senado, en octubre de 2025, para debatir diversos proyectos de ley sobre apuestas online.
Sobre la decisión de Brasil, el sacerdote consideró que Argentina debería analizar una medida similar. En esa línea, recordó que en 2024, la Cámara de Diputados dio una media sanción a proyectos unificados para restringir la publicidad de apuestas online. “Se escuchó a instituciones, se escuchó a las familias y por una buena cantidad de votos se aprobó la ley”, recordó.
Sin embargo, la normativa continúa demorada y perderá el estado parlamentario porque el Senado, en palabras de Bracco, “no se digna siquiera a tratarla”. “Tenemos la mesa servida para una gran oportunidad, pero no hay voluntad política, lamentablemente”, expresó.
En su análisis, el cura abordó los argumentos contrarios a la prohibición en Brasil, entre ellos, el supuesto oportunismo político. Al respecto, afirmó: “Ojalá que los dirigentes políticos y sociales tengan la grandeza de poder asimilar que cuando un sector con el cual yo no comparto propone una ley o un proyecto que es beneficioso, como este, se debería acompañar. Pero a veces las mezquindades nos obstaculizan”.
Por otro lado, el sacerdote cuestionó el argumento de las empresas de apuestas online, que sostienen que la actividad ya se encuentra regulada y legalizada, al tiempo que advierten que la prohibición podría afectar de diferentes formas al sector. “Es una falacia y es cinismo, porque se está perjudicando la vida de adolescentes, de jóvenes y de familias enteras. Muchas personas terminan lamentablemente presas a esta enfermedad, quedan en la calle, devastadas”, subrayó.
En esa línea, Bracco plantea: “¿En quién estamos pensando? ¿Quiénes se van a ver afectados si se suspende o se hace una ley que se prohíba?”. Y profundiza: “Los afectados son las víctimas de todos los que de alguna manera contribuyen al fomento de esta adicción”.
El cura también señala el rol de los influencers, las publicidades y el deporte en la promoción de las apuestas, al considerar que funcionan como un estímulo para consumir “una droga legal”. Para Bracco, detrás de esa exposición permanente hay intereses que terminan prevaleciendo por sobre “el bien común, la salud pública y la vida”.
En Argentina, no existe una ley nacional única que legalice las apuestas online en todo el país. La regulación depende exclusivamente de cada provincia. En el caso de Córdoba, se legalizó en 2021 y las plataformas comenzaron a operar legalmente a fines de 2023.
“Se argumenta que hay que regularlo para controlarlo. Sin embargo, cuando se debatió en Córdoba, nosotros dijimos que si se legalizaba se iba a promocionar y eso es lo que pasó, es lo que se pretendía. Cuestiones básicas y de sentido común no fueron tenidas en cuenta”, señaló.
Ante este escenario, el sacerdote recalcó algunas de las medidas que podrían implementarse en Córdoba y en todo el país frente a las apuestas online, como campañas de prevención y concientización. Teniendo en cuenta el crecimiento de jóvenes y adolescentes afectados por la ludopatía, Bracco subrayó que es fundamental abordar la problemática “desde la educación y la escuela”.
Asimismo, agregó que debería haber espacios y profesionales destinados a acompañar a las familias y personas afectadas este vicio.
Para Bracco, sobre todo, la ludopatía es una “pandemia silenciosa” que debe ser abordada como un problema de salud pública, al tratarse de una adicción. “Estamos fomentando el consumo de una droga sin sustancia. Es una enfermedad y, por supuesto, debe ser un tema de salud pública, porque afecta a la sociedad y nos hace daño a todos, especialmente a quien la padece y a su entorno más cercano”, sostiene.
Con tristeza, recuerda que hace unos días vio un video de una madre devastada porque su hijo se quitó la vida y dejó una carta en la que decía que el motivo había sido su adicción a las apuestas. Esa madre, según contó, buscó advertir a influencers que promocionan sitios de apuestas para que dejaran de hacerlo. Sin embargo, terminó bloqueada. “La avaricia hace que la mirada se quede absolutamente empañada para poder advertir el sufrimiento”, reflexiona el sacerdote.
Pese al dolor y el sufrimiento que genera esta adicción, la decisión de Brasil abre una nueva puerta para volver a poner la problemática en debate y recuperar su lugar en la agenda mediática y política de Argentina.
“Da esperanza ver a madres comprometidas, docentes, profesionales y jóvenes. Mucha gente se preocupa por dar esta batalla, que es absolutamente desigual. Y mientras haya personas preocupadas, hay motivos y esperanza para seguir haciendo cada uno lo que podemos desde nuestro lugar. Porque no hay nada más valioso ni más sagrado que el don de la vida, y vale la pena luchar por la vida”, concluye Bracco.
