En un contexto de persistente tensión política y diplomática, el régimen de Venezuela liberó a Marino Antonio Mendoza Fuentes, ciudadano venezolano y chofer oficial de la Embajada Argentina en Caracas, quien permaneció 13 meses detenido en el centro penitenciario El Helicoide, sede del servicio de inteligencia (Sebin) y señalado por organismos internacionales como un centro de torturas.
La liberación fue confirmada este miércoles por la activista y exdiputada opositora Elisa Trotta, quien denunció que Mendoza había sido “secuestrado” en diciembre de 2024 mientras cumplía funciones vinculadas a la representación diplomática argentina.
“Marino fue secuestrado en diciembre de 2024 y permaneció 13 meses en cautiverio. Nos alegra profundamente esta noticia, pero seguimos exigiendo la liberación de todos los presos políticos de la dictadura chavista”, escribió Trotta en su cuenta de X.
Mendoza, de 39 años, trabajó durante casi siete años como conductor de la misión diplomática argentina en Caracas y fue uno de los pocos empleados que continuó en funciones tras la expulsión de los diplomáticos argentinos en agosto de 2024, luego de la ruptura de relaciones impulsada por el chavismo tras los cuestionamientos del gobierno de Javier Milei a las elecciones presidenciales venezolanas de julio de ese año.
El 12 de diciembre de 2024, una comisión de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) se presentó en su domicilio, solicitó su documentación y procedió a detenerlo. Posteriormente, la justicia del régimen le imputó cinco delitos, entre ellos traición a la patria y terrorismo, acusaciones que se produjeron mientras Mendoza trasladaba insumos a dirigentes opositores cercanos a María Corina Machado, que se encontraban refugiados en la embajada argentina.
Tras su arresto, pasó por distintos centros de reclusión —Maripérez, Boleíta y la cárcel de Yare III— hasta ser trasladado a El Helicoide el 30 de diciembre de 2024.
La Cancillería argentina repudió en su momento la detención con “máxima firmeza” y la calificó como una violación flagrante del derecho internacional, al denunciar además una campaña sistemática de hostigamiento contra la sede diplomática, que incluyó la presencia de francotiradores y la ocupación de viviendas linderas para establecer un cerco de facto. Los opositores refugiados allí fueron finalmente rescatados por Estados Unidos en un operativo realizado en mayo de 2025.
Durante el cautiverio, la madre de Mendoza, Maricela Fuentes, militante chavista durante más de dos décadas, difundió un video en redes sociales en el que pidió públicamente la liberación de su hijo.
“Mi hijo fue detenido injustamente. Él trabaja en la Embajada de Argentina hace seis años. Como madre venezolana, les pido que me lo liberen”, expresó entre lágrimas, al tiempo que lo describió como ajeno a la política, dedicado al trabajo y al cuidado de sus tres hijos.
Presos políticos y argentinos detenidos
La liberación de Mendoza se inscribe en una serie de excarcelaciones parciales impulsadas por el régimen de Delcy Rodríguez. Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), hasta el 19 de enero se registraron 145 liberaciones, aunque advirtió que persisten centros de detención clandestinos y graves violaciones a los derechos humanos.
De acuerdo con la ONG Foro Penal, aún permanecen 775 presos políticos en cárceles venezolanas.
Pese a la excarcelación del chofer de la embajada, otros ciudadanos vinculados a Argentina continúan detenidos, entre ellos el gendarme Nahuel Gallo, el abogado Germán Giuliano, el comerciante Roberto Baldo y Gustavo Gabriel Rivara, de 52 años, cuyo estado de salud psicosocial genera creciente preocupación tras meses de incomunicación en El Helicoide.
En los últimos días también fue liberado Yaacov Harary, ciudadano argentino-israelí, quien permaneció más de 450 días secuestrado por el régimen chavista.
La comunidad internacional sigue de cerca la situación, mientras organizaciones de derechos humanos reclaman la liberación inmediata de todos los detenidos por razones políticas en Venezuela.
Detuvieron a un acusado de iniciar los incendios que dejaron 20 muertos en Biobío
