Mientras la cifra oficial de personas fallecidas por el terremoto registrado el lunes en Colombia ya asciende a 273, las labores de búsqueda y rescate continúan sin descanso. Hoy se cumplen 72 horas del sismo, un momento crítico para los equipos de emergencia, que aún mantienen la esperanza de encontrar personas con vida bajo los escombros de las viviendas derrumbadas.
El período de 48 a 72 horas es considerado históricamente como la “ventana dorada”, es decir, el lapso en el que existen mayores probabilidades de hallar sobrevivientes. Después de ese período, las posibilidades de supervivencia, especialmente sin acceso a una fuente de agua, disminuyen. Sin embargo, las 72 horas no constituyen un límite definitivo y los rescatistas sostienen que todavía puede haber personas con vida entre los escombros.
La magnitud de la tragedia se refleja en el número de víctimas. Los heridos ascienden a 3.824, mientras que las personas desaparecidas contabilizadas oficialmente por la Fiscalía General de Colombia son 377. Sin embargo, el portal Colombia Te Busca eleva esa cifra a 4.236 desaparecidos. En total, 40.773 familias resultaron afectadas por el terremoto.
En cuanto a los daños materiales, 12.584 viviendas quedaron destruidas y otras 74.873 sufrieron daños. Además, 172 edificios colapsaron, mientras que 2.198 centros educativos, más de 800 centros comunitarios y 216 centros de salud resultaron afectados.
El Gobierno declara la emergencia económica
En este contexto, el presidente Abelardo de la Espriella declaró la “emergencia económica” para afrontar la crisis provocada por el sismo.
“Le informo al país: he decidido hacer uso de la emergencia económica, mecanismo que contempla la Constitución, para poder enfrentar esta crisis como corresponde”, aseguró De la Espriella.
El mandatario explicó que la medida permitirá crear un “fondo milagro” destinado a canalizar recursos para la reconstrucción de hospitales, centros educativos, inmuebles, vías y aeropuertos afectados por el sismo.
El Gobierno también prepara, junto con su equipo económico, medidas de alivio temporal para las familias damnificadas, entre ellas el pago de servicios públicos, subsidios de alquiler para quienes perdieron sus viviendas, alivios tributarios y financieros y ayudas económicas para los hogares más vulnerables. También se contemplan mecanismos de respaldo para comerciantes y pequeños empresarios afectados.
“La afectación es grandísima y requiere de una gran determinación y voluntad política por parte del Gobierno”, afirmó De la Espriella, quien advirtió además que la tragedia ocurre en medio de una “crisis fiscal” en Colombia.
Una emergencia extendida en 14 departamentos
La amplitud geográfica del desastre constituye uno de los principales desafíos para atender las necesidades humanitarias. El terremoto afecta al menos a 14 departamentos colombianos, según explicó Cristian Torres, director regional adjunto para las Américas de la Cruz Roja.
“Hay una gran dispersión en la afectación, no está tan concentrado como en otras situaciones debido a la profundidad del sismo, y es un territorio bastante grande”, explicó a CNN.
“Esta operación va para largo”, agregó Torres, al señalar que la Cruz Roja lanzó un llamamiento de emergencia para mantener la respuesta durante los próximos 24 meses.
Los Topos se suman a las tareas de rescate
Mientras tanto, continúa llegando ayuda humanitaria desde distintos países.
El alcalde de Cali, Alejandro Éder, anunció que el grupo de rescatistas mexicanos conocido como «Los Topos» se incorporó a las labores locales de búsqueda y rescate tras el terremoto.
La llegada del grupo se produce después de que el Gobierno de Colombia comunicara que había solicitado el ingreso de equipos especializados de Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel.
Éder informó en X que se reunió con “el empresario colombo-venezolano Jahir Reyes y con Héctor ‘El Chino’ Méndez, líder de los Topos Aztecas (México), quienes ya están en Cali para sumarse a las labores de búsqueda y rescate”.
Reyes agradeció al presidente colombiano y aseguró que De la Espriella permitió el ingreso de la ayuda internacional.
Colombia niega rechazos por motivos políticos
En medio de la llegada de asistencia extranjera, el Gobierno colombiano negó haber rechazado ayuda internacional por razones políticas o ideológicas.
El canciller Omar Bula aseguró que la respuesta oficial frente a la catástrofe se desarrolla sin tener en cuenta la orientación política de los países que ofrecieron colaboración. Según explicó, el criterio utilizado responde a las necesidades concretas surgidas después del terremoto.
“Trabajamos sin ninguna consideración ideológica ni política”, sostuvo Bula al ser consultado sobre la posibilidad de que algunas propuestas de asistencia hubieran sido descartadas por diferencias con determinados gobiernos.
Por su parte, David Tamayo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), explicó que Colombia formalizó pedidos de asistencia para tareas de búsqueda y rescate únicamente a Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel.
Según detalló, esos países fueron seleccionados porque cuentan con equipos de rescate reconocidos por el sistema internacional y con capacidad para intervenir en emergencias de esta magnitud.
En una primera etapa, Colombia priorizó la recepción de insumos y otros recursos humanitarios mientras evaluaba los ofrecimientos de grupos internacionales de rescatistas.
Desde el Gobierno insistieron en que la ayuda internacional continúa siendo parte de la respuesta a la emergencia y que las decisiones se toman en función de las capacidades disponibles y de las necesidades de las zonas afectadas.
